La Escuela Especial Nº 14 se resiste al traslado

Esa costumbre de apilar alumnes

Ante el reclamo de un nuevo edificio en mejor estado, el Ejecutivo porteño ofreció a la comunidad de la Escuela Especial Nº 14 mudarse al segundo piso de otro establecimiento similar. "Éste es un cierre encubierto, es un capítulo más del ajuste”, disparó Jorge Godoy, secretario de Educación Especial de la UTE.

La Escuela Especial N°14 funciona desde hace años en un inmueble que no está en condiciones. Ante los reclamos por mejoras edilicias, el Gobierno porteño decidió mudarla a un edificio donde ya funciona otra escuela similar, en lugar de ofrecer un establecimiento nuevo. Desde la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) sostienen que se trata del cierre encubierto de esta escuela, que es una de las tres que existen con esta especificidad en todo el sur de la Ciudad.

El traslado que propone el Ejecutivo de Rodríguez Larreta implicaria sumar una escuela entera a la planta superior de otra, que sólo cuenta con 5 aulas disponibles. Los docentes sostienen que el edificio no tiene la capacidad para contener a  las dos instituciones. Además explican que, al tratarse de escuelas que tratan diferentes tipos de discapacidades, podría verse afectada la experiencia pedagógica.

“Llevando adelante la mudanza en estas condiciones no le van a garantizar el derecho a la enseñanza ni a unos ni a otros”, sostiene Angélica, supervisora de Educación Especial y Secretaria de Educación de UTE.

Las escuelas afectadas son la Escuela de Educación Especial N° 14 y la Escuela Integral Interdisciplinaria N° 3, la que intentan mudar y la que actualmente funciona en el edificio de la calle Piedras 1430, respectivamente. Son dos escuelas destinadas para fines distintos. La 14 se dedica a recibir chicos con discapacidades (visuales, auditivas, motoras, etc.) y exige diferentes modalidades de atención pedagógica . Por el contrario, la 3 está preparada para albergar a niños que tienen dificultades en el proceso de aprendizaje y requieren de flexibilidad en la enseñanza. “Dos escuelas primarias en el mismo edificio es algo que no existe en la Ciudad ni en ningún lugar del país y menos compartiendo espacios que no están adecuados para el tipo de discapacidad que abordan”, denuncia Angélica.

También sostienen que, en términos espaciales, el edificio ubicado no está en condiciones de albergar a los chicos de las dos escuelas. La N° 14 se maneja con grupos pequeños y una dinámica de talleres, por lo que las 5 aulas disponibles serían insuficientes para los 170 estudiantes con los que cuentan. Además, en el edificio compartido dejarían de contar con patio y comedor propios.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sabe que el edificio de Independencia 668, donde funciona la EEE N° 14, no está en condiciones pero sistemáticamente se negaron a hacer las reformas estructurales necesarias para adecuarlo. “Tuvo mucha falta de mantenimiento, este mismo año hubo un desprendimiento. El Gobierno porteño dejó que esto suceda y aprovechó la situación para justificar esta iniciativa que es un cierre encubierto, es un capítulo más del ajuste”, disparó Jorge Godoy, docente de Educación Especial y secretario de Educación Especial de la UTE.

En los últimos 12 años, el oficialismo porteño recortó el presupuesto para Educación Especial en un 9%. En diálogo con este medio, Godoy explicó que el ajuste en educación en general y en particular en la educación especial tiene su fundamento en el Plan Maestro redactado durante la gestión de Esteban Bullrich al frente del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. “En ese texto se presentan 108 puntos de intencionalidades para la educación. En cuanto a la Educación Especial, sostiene que para el 2026 tienen que cerrar el 60% de las escuelas y reducir el 40% de los ingresos educacionales”. A pesar de que en términos formales el proyecto quedó frenado gracias a la organización de los docentes, los hechos indicarían que el oficialismo lo siguió utilizando como faro de referencia.

“Hasta desde lo simbólico esto es terrible, juntan a dos escuelas y las mandan a un mismo edificio, como si fueran sobrante humano. Esto sucede porque, desde la mirada mercantilista que manejan, los dispositivos de educación especial son caros. Sí, puede ser que sean caros, pero tienen que entender que detrás de eso hay pibes y pibas, seres humanos que merecen que se les respeten todos sus derechos”, sentenció Godoy.