#NoaLosParquímetros en CABA

Estacionamiento con fines de curro

La decisión de instalar 80 mil parquímetros en la Ciudad de Buenos Aires responde únicamente a la intención de favorecer a un puñado de nuevas empresas amigas. ¿Quiénes se quedarán con el negocio de las multas y las grúas en caso de que Larreta obtenga la reelección?

Si bien ni siquiera atinó a mencionarlo en el debate de candidatos a jefe de Gobierno de la semana pasada, uno de los planes de Horacio Rodríguez Larreta en caso de alcanzar la reelección es llenar de parquímetros la Ciudad de Buenos Aires: de los 4 mil actuales a más de 84 mil. También se instalarán 10 nuevas playas de acarreo para llevarse los autos en infracción. Esta medida había sido frenada en la Justicia por ser considerada «inconstitucional», pero finalmente el oficialismo logró sortear todas las trabas y ahora espera un resultado favorable en las urnas para lanzar el Sistema de Estacionamiento Regulado en 14 de las 15 comunas porteñas.

La ley Nº 5728, aprobada con apenas 33 votos (PRO + Coalición Cívica) de la Legislatura en diciembre del año 2016, estableció un incremento de casi 3000 por ciento de los espacios alcanzados actualmente por el estacionamiento medido; es decir, el sistema busca ampliarse a unas 10.000 de las 24.400 cuadras con las que cuenta la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto de crisis económica, este nuevo golpe a los bolsillos de la clase media significa en verdad un intento por favorecer el ingreso de nuevas empresas amigas del jefe de Gobierno al oscuro negocio de las multas y las grúas, que deja ganancias millonarias para el sector privado.

Las que ya están

La concesión del acarreo de autos está desde la década de 1990 en manos de STO (Dakota S.A.) y SEC (BRD S.A.C.I.F.I). Ambas empresas se dividen la Ciudad: STO desde Viamonte hacia el norte y SEC de Viamonte hacia el sur. Su contrato está vencido desde el año 2001, pero diferentes prórrogas otorgadas por los gobiernos en los últimos 18 años les permitieron seguir operando. Dakota y BRD pagan un canon irrisorio: alrededor de 55 mil pesos por mes en el marco de una recaudación mensual de unos 12,5 millones mensuales. Esto significa que en menos de 9 horas las dos empresas recuperan el insignificante monto que le pagan al GCBA, que además se ocupa de pagar los sueldos de los agentes que trabajan en esta área.

Dakota es una empresa argentina que inició sus actividades seis décadas atrás en el área de la obra pública. Sin embargo, recién en 1991 empezó a operar servicios y productos estratégicos para la movilidad urbana cuando pasó a controlar el Sistema de Estacionamiento Tarifado y Controlado en el macro centro norte de la Ciudad de Buenos Aires. Esta posibilidad le permitió ampliar sus negocios al adquirir estacionamientos propios, «instancia que nos permitió explorar y plasmar nuevas tendencias y modalidades, en materia de gestión de estacionamientos urbanos», según aparece en la página oficial de esta compañía.

Entre sus principales logros, BRD se jacta de haber sido el primer operador privado de estacionamiento en la vía pública dentro de Sudamérica. De origen local, esta empresa se caracterizó por integrarse en diferentes proyectos con matriz diversificada: industriales, financieros y de servicios. BRD controla el sistema de tránsito y estacionamiento en el micro y macrocentro de la Ciudad yendo hacia la zona sur. Con esa finalidad creó SEC, «una división ad hoc que integra bloqueadores, grúas, parquímetros, máquinas tickeadoras y la más alta tecnología en sistemas y comunicaciones». Este sistema se constituyó en la base de los servicios de ordenamiento de tránsito implementados en ciudades argentinas como Bahía Blanca, Bariloche, San Juan, Mendoza, Córdoba, Neuquén y hasta Montevideo (Uruguay).

Las que quieren ingresar

Tránsito Rosario controla el estacionamiento medido y pago en esta ciudad desde el año 2009 y seguirá explotando el servicio hasta por lo menos el 2026. El año pasado se comprometió a realizar una inversión de 45 millones de pesos para seguir fiscalizando 509 cuadras del centro y macrocentro rosarino, pero pocos días atrás la intendenta Mónica Fein autorizó un aumento del 55 por ciento en el estacionamiento medido, que lo llevó de 22,50 pesos a 35 pesos por hora. Durante este último tiempo, Tránsito Rosario fue cuestionada por un supuesto mal funcionamiento. «El servicio que brindó no fue bueno, tuvo muchas falencias que deben ser mejoradas, en especial el estado de las máquinas tickeadoras», sostuvo allá por finales del año 2017 el concejal rosarino Osvaldo Miatello (PJ).

Elinpar – Rowing es una empresa de ingeniería, construcción y servicios industriales que forma parte del Holding Row Group «como consecuencia de la reingeniería societaria y de negocios» que realizó el grupo familiar. Su principal accionista, Walter Román, figura como socio de Fernando Miscione, un habitual aportante a las campañas del Pro, al frente de la compañía Control Ecológico S.A. Su hermana, Ivana Román, también financió la campaña presidencial de Macri en 2015 y además integró el Comité Estratégico de la iniciativa Argentina Debate en las vísperas del ballotage de aquel año. Rowing, que es apenas un pedacito del emporio familiar que supo comandar durante décadas Don Alfredo Román, tiene en la actualidad presencia en rubros como Energía, Ingeniería y Obras Ferroviarias, Obras Civiles y Arquitectura, y Servicios Industriales, trabajando casi siempre bajo la lógica de ser contratista del Estado. Si bien se presentó para controlar las comunas 4, 6 y 7, finalmente no superó la evaluación técnica.

Plein Air Park, de capitales españoles, es la más anónima de todas las aspirantes y aspira a quedarse con la Zona 4, que abarca los barrios de Saavedra, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Coghlan (Comuna 12), Nuñez y Belgrano (Comuna 13).

Críticas en medio de aumentos

“La ley que pondrán en vigencia es mala. Su finalidad es recaudar, no promover el ordenamiento del tránsito y el transporte de la Ciudad. Y los beneficiados van a ser los empresarios, porque el gobierno porteño es el que va a poner a los funcionarios y policías, no las empresas. Es una copia de las privatizaciones de Menem: se promovió adrede el descontrol para justificar una privatización del sistema. La alternativa a este modelo gerenciado hubiera sido darle participación a las comunas y consejos consultivos, que ellos propusieran los planos y la distribución del estacionamiento medido y el modo de gestión”, opina Gustavo Desplats, coordinador de Proto Comuna Caballito.

Estas medidas del gobierno porteño se dan en un contexto de fuertes aumentos: en mayo pasado la ficha del estacionamiento medido pasó de $10 a $13, mientras que el acarreo de vehículos pasó de $1400 a $1800. Cabe destacar que, a comienzos del año pasado, el acarreo valía apenas 750 pesos.