Pía Ceballos, primer candidata a diputada trans en Salta

«Hay otra cara de Salta y es diversa»

María Pía Ceballos es la primera mujer trans que se postula al cargo de diputada por la provincia de Salta y habla de las particularidades de la agenda de géneros en un territorio donde conviven el conservadurismo con los feminismos.

María Pía Ceballos se describe como trans travesti afroindígena salteña y actualmente es la directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta. Este año será además la primera mujer trans candidata a diputada de su provincia. A pesar de las dificultades que representa esto para las personas de la comunidad travesti y trans, Pía hizo camino al andar en la política.

Su militancia viene del territorio y siempre giró en torno a los derechos sexuales y reproductivos. Su primera acción política fue en el secundario, cuando -como sigue sucediendo al día de hoy- les alumnes debieron organizarse para suplir la falta de educación sexual integral en las escuelas. “Yo fui a un colegio muy humilde en un barrio de la ciudad de Salta. En cuarto año una compañera mía casi muere por aborto clandestino, esa situación nos llevó a investigar y organizar junto con chicos y chicas de otros colegios las primeras charlas sobre salud sexual y reproductiva, en un momento y un lugar donde hablar de sexualidad era un tema tabú”.

En la universidad estudió historia durante tres años, pero decidió abandonar en parte por la discriminación que aún impera en la academia. “Yo fui excluida de la universidad. Me costaba mucho rendir los exámenes y no aprobarlos porque los profesores no evaluaban el conocimiento sino la sexualidad”.

En el año 2015 conformó el Consorcio Nacional por los Derechos Sexuales y Reproductivos (CoNDeRS), también formó el grupo Jóvenes por la Educación Sexual y Reproductiva y actualmente es referenta del Frente Feminista Queer de Seamos Libres. Además, desde 2002, Pía es parte de Mujeres Trans Argentina, asociación que se dedica a difundir información de calidad a toda la comunidad travesti y trans del país. Fue junto a ellas con quienes comenzó a habitar el centro cultural Pata-pila, de la organización Seamos Libres, y en contacto con grupos que venían de trayectorias ligadas al arte y la cultura.

Su militancia nunca fue fácil. En la época en que Juan Carlos Romero gobernó la provincia, entre 1995 y 2007, cayó presa en diferentes oportunidades por habitar una identidad de género que aún hoy en Salta es criminalizada, violentada y perseguida por las fuerzas de seguridad. Además Pía luchó desde el 2011 para que su identidad autopercibida sea reconocida por la parte administrativa del Estado y no la judicial, evitando presentar pruebas al juzgado que patologizaban su identidad e iban desde certificados psicológicos psiquiátricos o de intervenciones quirúrgicas hasta exámenes socio-ambientales. Su esfuerzo no fue en vano y una año después, con la aprobación de la Ley de Identidad de Género, se convirtió en una de las primeras personas en Salta en obtener su DNI.

María Pía forma parte del Frente de Todos, Todas y Todes, encabezado por Alberto Fernández y Cristina Fernández porque entiende que el ajuste macrista afecta aún más a las disidencias sexuales, identidades no binarias, travestis y trans. “Las disidencias sexuales somos las que peor la pasamos en estos gobiernos. La sombra del ajuste es la represión, los golpes a los sectores populares, especialmente a la comunidad travesti trans cuya esperanza de vida no ha cambiado ni en Argentina ni en Salta y ronda los 35 años. Además, aún hay 18 provincias donde rigen los edictos policiales o los códigos contravencionales. Yo deseo llegar a la llegar a la Cámara de Diputados para trabajar el cupo laboral trans y la derogación de los artículos del Código de Contravención que se utilizan para perseguir a las compañeras travestis y trans que ejercen trabajo sexual”.

La realidad en materia de géneros en Salta

Pía explica que, si bien en Salta hay un sector conservador con un fuerte arraigo de la iglesia católica, también hay una gran población que apoya a la diversidad y se moviliza por sus derechos. A diferencia de Buenos Aires u otras provincias, en Salta la marcha del orgullo fue iniciada por una integrante de la comunidad travesti: Pelusa Liendro, quien denunció la violencia policial recibida y fue asesinada en el 2006 por su ex pareja.

“Hace 16 años, cuando comenzó la Marcha del Orgullo iban 50 personas y ahora son más de diez cuadras llenas de gente. Hay muchas personas conservadoras pero también hay otro costado y es la Salta diversa”.

“En Salta no existía un área de diversidad sexual y hoy existe un espacio dentro del Ministerio de Derechos Humanos. Eso fue producto de la lucha de las organizaciones, no fue algo que se le ocurrió al gobernador. El gobierno provincial tuvo que escuchar el pedido histórico de la diversidad sexual”, manifiesta la candidata antes de explicar que ya son varias las ciudades de la provincia que consiguieron implementar el cupo laboral trans.

Respecto a la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), aprobada en el año 2006, Ceballos aclara que no tiene un desarrollo real en la provincia. “El año pasado, con el debate parlamentario de aborto, se puso en evidencia que hay docentes y directores de escuelas que no sólo se resisten a hablar de los derechos humanos y de la educación sexual integral sino de diversidad. Les alumnes que hablaban en lenguaje inclusivo eran llamados la atención o marcados por llevar pañuelos verde. En uno de los colegios privados de Salta un chico gay fue discriminado, las organizaciones nos movilizamos y conseguimos que la institución tenga una sanción económica”.

Ceballos hace énfasis en la dimensión local que deben tener en la provincia las políticas de género y subraya que es necesario tener el cuenta el recorrido local. «Es necesario que la Ley Micaela se implemente pero también necesitamos generar programas virtuales permanentes, recorrer la provincia promoviendo la prevención de la violencia y llevando a cabo una agenda concreta con foco en la asistencia y la capacitación. Necesitamos que los gobernadores tengan una agenda de género y los presupuestos concretos para la erradicación de la violencia de género en nuestra provincia”.

Además de su militancia en el campo de la diversidad sexual, Pía promueve la visibilización de los pueblos originarios y de afrodescendientes en la Argentina, una de las identidades más negadas de la historia. “Todas las críticas que recibí durante la campaña fueron por mi identidad de género o por mi descendencia afroindígena. Todavía existen narrativas en la ciudad de Salta que les molesta y les hace mucho ruido la cuestión racial, sexual y feminista. Los ataques vienen porque no sólo nos hacemos cargo de estas trayectorias y estas identidades, sino que también las defendemos. Ahí está la diferencia”.