Feministas en las listas

«En las listas se reflejó la lucha de las mujeres y de la educación pública»

Docente, dirigente de SUTEBA y candidata a senadora bonaerense, María Reigada habla sobre el Encuentro de La Plata, la feminización de la pobreza y las transformaciones en la institucionalidad gremial de los sindicatos con la irrupción de los feminismos sindicales.

María Reigada es docente, dirigente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba) y secretaria de Derechos Humanos de la CTA de la Provincia de Buenos Aires. Con décadas de trayectoria en la militancia sindical, el domingo 27 de octubre estará disputando una banca en el Senado Bonaerense, en la lista del Frente de Todos para la 3ª Sección Electoral, que incluye al histórico bastión peronista de La Matanza. En diálogo con El Grito del Sur, Reigada reflexionó respecto al hecho político que constituyó el 34° Encuentro Nacional de Mujeres de La Plata, la construcción cotidiana desde los feminismos sindicales y los desafíos próximos, ante la perspectiva por parte de varias feministas sindicalistas de ingresar a las legislaturas nacional y provincial, y a los concejos deliberantes.

El 34° Encuentro Nacional de Mujeres (ENM 34) parece haber sido un momento bisagra en la historia del movimiento de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries, a dos semanas de unas elecciones clave. ¿Qué reflexiones dejó en el feminismo sindical?

El 34 ENM se ha transformado en un hito en la historia de los encuentros nacionales,  integrando la plurinacionalidad y las diversidades de género, al discutir el nombre mismo del Encuentro. Fue muy masiva la concurrencia a pesar de la lluvia que provocó inundaciones en todo el conurbano bonaerense, donde muchas mujeres tuvieron que quedarse a resguardar las casas y la familia. La masividad de la marcha fue muy importante también. Si bien las concentraciones tuvieron que darse en puntos distintos a los consensuados previamente, se logró unificar la marcha. Tuvo también una marca muy importante porque estamos a días de las elecciones que van a terminar derribando a este gobierno, identificado tan explícitamente con las políticas patriarcales.  Estamos a días de las elecciones y queremos volver a tener un gobierno nacional, popular y también feminista. Las listas que estamos integrando, no son sólo para lograr la paridad sino para generar un debate sobre las políticas públicas, para que incorporen la agenda de géneros, mayor participación e inclusión de las mujeres y disidencias sexuales en el mundo del trabajo, en el ámbito político, y en la conducción de las organizaciones sociales y sindicales.

Fotos: María Soledad Allende

¿Cómo caracteriza al feminismo sindical?

A las mujeres que participamos en nuestros espacios sindicales se nos reconoce no sólo por ser feministas, sino también porque los debates que desarrollamos demuestran un compromiso para resolver los problemas del mundo del trabajo. Queremos incorporar a las mujeres en el mundo del trabajo, con las mismas condiciones de ascenso, y lograr la participación en las decisiones de la política de nuestros sindicatos. Ésta tarea no sólo está relacionada con los protocolos contra la violencia de género en el ámbito laboral y de nuestras organizaciones, sino también con facilitar que nuestras compañeras puedan tomar el compromiso con la participación sindical

Nuestro feminismo se expresa como un espacio más de lucha para lograr una sociedad más integrada y más justa. Entramos en el campo sindical no solo desde las banderas del feminismo, sino también desde las banderas de quienes queremos lograr una patria justa libre y soberana, para los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Por eso, las compañeras de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA) defienden la soberanía de la línea de bandera; las compañeras de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) defienden las garantías que el Estado tiene que dar al ejercicio de derechos, las compañeras de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba) defendemos la escuela pública, y cómo esta educación tiene que incorporar la mirada de género desde la Educación Sexual Integral (ESI).

Las compañeras de la economía informal y las que garantizan el funcionamiento de los merenderos también debaten sobre la necesidad de políticas de hábitat para integrar a sus barrios los derechos de vivienda y de trabajo, porque tenemos que terminar con la feminización de la pobreza. Hemos logrado ser voces importantes cuando debatimos el sentido profundo de nuestros lugares de trabajo. También tenemos compañeras feministas en los sindicatos de Sanidad, en el sindicato de Camioneros, en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Esto quiere decir que vamos incorporando interesantísimos debates en esta lucha feminista

Foto: Abril Pérez Torres

¿A través de qué referentes y propuestas ha logrado encarnar el feminismo sindical sus demandas?

Una referente importante del feminismo sindical para mí es Mary Sanchez. Ella marcaba un debate que era muy importante, un debate real sobre cómo lograr la mayor participación de las mujeres en las definiciones de la política sindical. Siempre actuó favoreciendo que las compañeras de las escuelas no delegasen la representación en un compañero varón. Que el sindicato dé la facilidad para que participemos, incluso organizando el cuidado de nuestros niños y niñas, ha sido algo que nos ha marcado desde el inicio del Suteba. También Stella Maldonado, con una referencia fuerte de organización en la lucha por el aborto legal seguro y gratuito. Sonia Alesso es otra compañera que incorpora los debates del feminismo a la estructura sindical. Estela Díaz en CTA ha incorporado nuevas experiencias y nuevas definiciones a los debates de cada uno de los sindicatos que integramos la CTA. En el trabajo que venimos realizando con otras compañeras, entendemos que Vanesa Siley es una referenta dentro de la CGT, al igual que Claudia Lazzaro. Distintas compañeras que abren en cada una de sus organizaciones sindicales las políticas que tenemos que ir logrando.

¿Cuáles son los desafíos que presenta el sindicalismo feminista para la institucionalidad gremial tal como la conocemos en la actualidad? 

Creo que desde los sindicatos que integran las dos CTA, y también en la Corriente Federal de Trabajadores, las mujeres hemos avanzado por las mismas políticas que tienen nuestros sindicatos, de mayor democracia, de mayor participación. Pero también por la mirada política, porque hemos tenido la claridad de reconocer en este gobierno a un enemigo del pueblo trabajador. Eso se refleja en que muchas de nosotras somos dirigentas en nuestras organizaciones sindicales. Las luchas feministas de muchas mujeres, las jóvenes delegadas, hablan de que nuestros sindicatos tienen capacidad para aceptar los desafíos del presente.

Fotos: Catalina Distefano

¿Qué agenda considera prioritaria discutir en el Senado de la Provincia de Buenos Aires?

Resulta prioritaria una agenda que reactive la economía y la producción, y que contemple una revisión del esquema tarifario. Abocarse también a la generación de empleo con mayor inclusión de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Por otra parte, que apueste al fortalecimiento de la educación y la salud pública. En definitiva, un presupuesto provincial que garantice mayor justicia social.

¿Por qué resulta estratégico que haya feministas sindicales en las listas, que puedan ingresar a las legislaturas nacional y provincial, y los concejos deliberantes? 

Ahora tenemos un nuevo desafío, al haber incorporado compañeras en las listas. Sobre todo en la provincia de Buenos Aires, y en particular algunas que formamos parte del Movimiento Mayo, que es la expresión política de la agrupación que conduce Suteba. La lucha de las mujeres, expresada en las calles y en la defensa de la educación pública, también ha sido reflejada en las listas.

Claudia Ormaechea, por ejemplo, es una compañera de La Bancaria que ha tomado la bandera de los derechos de las mujeres y disidencias, desde el espacio de los Derechos Humanos. También es un orgullo ver a Dora Barrancos en las listas de la Ciudad de Buenos Aires. Indica que es necesario reflejar que esta representación que estamos logrando las mujeres en el mundo de la política, que se ha expresado en la calle e incluso en los medios de comunicación, se ha visto como un ejemplo en otros países, desde el feminismo, el mundo sindical y la política.

Esta incorporación de mujeres luchadoras a las listas ha sido un salto cuantitativo y cualitativo. Nos permite seguir profundizando el debate en las legislaturas, construir leyes que permitan la incorporación de las mujeres también en la producción industrial, donde tenemos que discutir condiciones de salubridad e higiene, pero también cómo la robótica ayuda a que no sea la fuerza física una barrera para que las mujeres puedan ingresar a otros espacios de trabajo que tienen mayores salarios, pero también mayor fuerza política en los debates de paritaria, porque es donde podemos estar discutiendo la plusvalía, y por lo tanto, la incorporación de las mujeres al debate del reparto de la riqueza.