Candidates jóvenes proponen una Casa de las Juventudes

Proponen crear Casas de las Juventudes en todas las Comunas porteñas

Les candidates jóvenes a legisladores y legisladoras por el Frente de Todes en la Ciudad de Buenos Aires presentaron un proyecto para crear una Casa de las Juventudes en cada comuna porteña. ¿De qué se trata esta particular iniciativa?

Tomás Lerner, Lucía Campora, Ofelia Fernández y Maru Bielli, acompañades por jóvenes referentes y referentas de los distintos barrios porteños, presentaron la semana pasada un proyecto en la Legislatura para la creación de una Casa de las Juventudes en cada comuna de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto busca principalmente dar respuesta a las problemáticas más importantes que sufren hoy les jóvenes de la Ciudad y ofrecer un espacio de inclusión, contención y promoción de derechos. “Es necesario cambiar en 180 grados la perspectiva que tiene hoy el Estado porteño que guía su comportamiento sobre los jóvenes en base a la discriminación, la estigmatización y la exclusión, sobre todo en el sur de la Ciudad de Buenos Aires”, expresó Tomás Lerner, militante de La Cámpora y candidato a legislador porteño, en diálogo con El Grito del Sur.

Fotos: Catalina Distefano

¿En qué consiste el proyecto que presentaron en la Legislatura?

Queremos que el Estado de la Ciudad cese con la política de abandono hacia les jóvenes y vuelva a involucrarse y entenderse con los problemas, proyectos de vida y desafíos que tienen las juventudes de la Ciudad. Para eso es necesario un abordaje territorial, interdisciplinario, integral y pedagógico que deje atrás la estigmatización. Es una política pública que acerca al Estado y hace protagonistas a las juventudes en el ejercicio pleno de sus derechos y en las transformaciones sociales necesarias.

¿Cuáles son los principales objetivos?

Buscamos crear un espacio que sirva para el encuentro, la formación y la inclusión y que, al mismo tiempo, desde allí el Estado articule todas las políticas públicas destinadas a jóvenes, generando redes y potenciando el trabajo que ya vienen realizando organizaciones e instituciones con las juventudes de los barrios.

¿Por qué sería necesario crear una Casa de las Juventudes en cada comuna porteña?

Cada Casa debe tener sus características propias acorde a las necesidades y la idiosincrasia de los barrios pero, al mismo tiempo, es transversal en toda la Ciudad la necesidad de generar espacios de participación y de acompañamiento por parte del Estado. Nos referimos a la promoción de talleres de capacitación en oficios y a convenios para contribuir a la inserción laboral. También impulsamos la implementación de becas y programas de acompañamiento a las trayectorias educativas, de talleres de concientización sobre educación sexual, violencia de género, educación ambiental, consumos problemáticos y otros temas de interés actual. El proyecto también contempla el desarrollo de actividades culturales, artísticas y deportivas que fomenten la inclusión.

¿Cuáles son las principales problemáticas que sufren les jóvenes de la CABA?

Las problemáticas que sufrimos les jóvenes en la Ciudad son múltiples, más aún en un contexto de crisis social y política. Hoy, lamentablemente, hay muchos jóvenes que se encuentran en una situación de pobreza y si uno lo analiza en una divisoria entre sur y norte es obvio que las problemáticas que tenemos en el sur son mucho más extremas: la falta de oportunidades laborales, el desempleo creciente, la falta de vivienda digna, una violencia institucional muy preocupante, cada vez más feroz, pero también una problemática educativa que se extiende en toda la Capital por las condiciones edilicias o la falta de viandas. Estamos ante un gobierno muy insensible en este aspecto.

Foto: Catalina Distefano

¿Qué medidas podrían complementar este proyecto y abordar las problemáticas jóvenes de una manera integral?

Son necesarias varias medidas: por un lado, un programa de empleo joven que acompañe a las juventudes en su inserción laboral. Por otro lado, es necesaria de forma urgente la aplicación de la ESI y la aplicación del boleto estudiantil para todos los niveles así como un trabajo sobre las fuerzas de seguridad para cesar con la violencia institucional. Para llevar a cabo esto es necesario cambiar 180 grados la perspectiva que tiene hoy el Estado porteño que guía su comportamiento sobre los jóvenes en base a la discriminación, la estigmatización y la exclusión, sobre todo en el sur de la Ciudad de Buenos Aires.