Pocas mujeres en los ministerios de Alberto Fernández

Gabinete si, paridad no

Con apenas cuatro ministras, el gabinete Fernández-Fernández quedó lejos de la paridad. ¿Qué lugar ocupamos las mujeres y disidencias en los próximos cuatro años de gobierno?

Para pensar políticas públicas con objetivos de redistribución de las riquezas y con carácter equitativo, es fundamental la perspectiva de género. A su vez, para que esa perspectiva de género sea sustancial es imprescindible la presencia de identidades y sexualidades disidentes a la heterocisnorma y de las mujeres. Cambiar la forma de hacer política, los modos de discutir e incluso la manera en la que entendemos la vida, implica darle lugar, voz y decisión a aquelles a quienes la historia invisibilizó. Sobre nosotres sin nosotres, nada.

Luana Volnovich

Lo que el viento macrista nos dejó

El gobierno de Alberto Fernandez tendrá que lidiar con las consecuencias de la gestión macrista: 40% de la población vive por debajo de la línea de pobreza (UCA, 2019), caída de reservas por 15 millones de dólares, inflación mensual promedio de 4%, deudas insólitas que sólo colaboraron con la fuga de capitales (#TeLaFugasteTodaChinverguencha) y favores con el FMI. La situación es más compleja cuando se desagrega por géneros y edades: 1 de cada 2 menores de 14 años es pobre y 7 de cada 10 personas que vive por debajo de la línea de pobreza somos mujeres (INDEC, 2019).

No es necesario discutir que las políticas neoliberales y de agudización de las desigualdades socioeconómicas perjudican con más énfasis a las mujeres y a les niñes. Pero, entonces, lo que parece importante discutir es por qué si somos nosotres quienes peor la pasamos durante las crisis, no somos también nosotres actores y actrices de las decisiones y acciones a construir y desempeñar para salir de esas crisis.

Maria Eugenia Bielsa

Ese famoso Techo de Cristal

En Argentina, las mujeres configuramos el 60% de lxs universitarixs en curso y el 33 por ciento de las graduadas se reciben con menos de 25 años. A la vez, un 55 por ciento del total de universitaries graduades es mujer. Se lee paradójico que las mujeres estén más formadas académicamente que los varones, pero que nuestra representación en jerarquías de poder sea casi ínfima: apenas el 17% de los cargos de poder público y privado en Argentina son ocupados por mujeres. Sólo el 12,61 por ciento de los gobiernos locales del país están dirigidos por intendentas.

El nuevo Gabinete de Ministros del nuevo Gobierno no es del todo esperanzador: de 21 ministres, apenas 4 de elles serán mujeres. Si bien es cierto que en los últimos veinte años a escala global, la presencia y representación de mujeres en esferas de decisión se duplicó, aún existen desigualdades estructurales: según varios informes de ONU-Mujeres, el número promedio de mujeres que ocupan cargos parlamentarios en América apenas llega al 30,6% (por arriba de Asia y África, 20% y por debajo de los países nórdicos, 42%). En relación al ámbito empresarial privado, el número no es mucho mejor: “aunque en el 45 por ciento de los trabajadores de las 500 empresas más importantes del mundo según Standard & Poor son mujeres, menos del 20 por ciento de ellas accede a una silla en el directorio y sólo el 4 por ciento es la CEO”.

Elizabeth Gómez Alcorta

La metáfora de “techo de cristal” colabora a la critica de sistemas e instituciones con regímenes anacrónicos. El mercado laboral y el mundo político aún hoy sigue segmentado: las mujeres están sobrerepresentadas en el ámbito de trabajo de salud o educación y suelen desempeñar cargos políticos en ministerios sociales. En este sentido sí es interesante que el cargo de Ministra de Seguridad de Alberto Fernández vaya a ser desempeñado por una mujer (Sabrina Frederic). Las otras tres ministras serán María Eugenia Bielsa en Hábitat, María Losardo en Justicia y el Ministerio de la Equidad será ocupado por Elizabeth Gómez Alcorta (una de las abogadas de Milagro Sala). Otras mujeres que tendrán puestos de poder serán Malena Galmarini como titular de AYSA, Luana Volnovich como titular del PAMI, Mercedes Marcó del Pont como titular de la AFIP,  Vilma Ibarra en la Secretaría Legal y Técnica y Victoria Donda como responsable del INADI.

Los desafíos son muchos y el objetivo es literal: volver a poner a la Argentina de pie.

Sabrina Federic

Políticas públicas con perspectivas de género: es con nosotrxs

Desde hace ya mucho tiempo, las diferentes ramas y ciencias tienden a la construcción de hipótesis y recomendaciones desde una perspectiva de género. Existe toda una nueva rama del “urbanismo”, por ejemplo, que incentiva a la participación activa de mujeres y disidencias en los diseños de las ciudades y del transporte público. La perspectiva de género hace hincapié en la sostenibilidad de la vida y en los cuidados. Es importante entender que ni la vida ni el sistema económico podría sostenerse sin las tareas de cuidados.

En Argentina, el 95% del trabajo (mal llamado) doméstico es desempeñado por mujeres y somos nosotras quienes dedicamos el doble de horas diarias a las tareas no remuneradas del cuidado (de hogar, niñes o adultes mayores). Estas cargas horarias que se depositan en las mujeres, sumadas a la deficiencia de redes de cuidado integral (vacantes en jardines materiales, buenos sistema de salud públicos, licencia de paternidad igualitaria, etc), dificultan la plena inserción laboral y el ejercicio absoluto de nuestros derechos.

Entender que las desigualdades estructurales de un sistema productivo que encuentra todos sus cimentos en la vida reproductiva y del cuidado, implica efectuar políticas públicas con perspectiva de género. Y, en definitiva, pensar las políticas desde los géneros asume la necesidad y la urgencia de escucharnos a nosotras, de darnos el lugar para construir, de pensar nuevos modos de producir pero, sobre todo, de nuestra calidad de vida. Es con nosotras, es con nosotres.

Marcela Losardo