Movilización y festejos frente a la Legislatura porteña

Cómo ganarle un conflicto a Larreta: las voces de les residentes

Tras una semana de paro y luego de las mayores movilizaciones de los últimos 20 años en el sector de la salud, residentes y concurrentes lograron la anulación de la ley inconsulta que impulsaba el Gobierno de la Ciudad.

Ganarle a Larreta no es fácil. Pero elles lo lograron. Tras siete días seguidos de paro en todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires y masivas movilizaciones que congregaron a miles de trabajadores y trabajadoras, les residentes y concurrentes porteños lograron torcerle el brazo al gobierno de Larreta para que diera marcha atrás en su intento de aprobar una ley inconsulta que recortaba derechos, reducía salarios y les desconocía como trabajadores de la salud.

Noelia Kirikian, María Paula Gómez y Alejandro Allegrino son médicos residentes. Trabajan durante largas jornadas en diferentes hospitales de la Ciudad: el Casa Cuna, el Penna y la Maternidad Sardá. Les tres tomaron parte activa en la lucha por sus derechos laborales y los de sus compañeres.

«Este triunfo, para los residentes y concurrentes que trabajamos todos los días en el sistema público de salud, implica un gran avance. Venimos acostumbrados a agachar siempre la cabeza y naturalizar las condiciones en las que trabajamos día a día. Esto viene a representar un despertar del sistema público y los trabajadores de la salud: ya no estamos dispuestos a trabajar precarizados como si eso estuviese bien y fuera natural», explica María Paula Gómez, residente de tercer año de ginecología del Hospital Penna.

Fotos: Julián Galán

«Larreta no pensó en ningún momento que todos los residentes y concurrentes podíamos organizarnos de esta manera y sostener tantos días de paro», explica Noelia Kirikian, residente de pediatría de segundo año en Hospital Casa Cuna. «Demostramos que somos un pilar fundamental del sistema de salud y que no podían sostenerlo con nosotros en la calle», dice.

Alejandro Allegrino es residente de neonatología en la maternidad Sardá: «Esta semana entera de lucha es un hecho histórico. Un paro sostenido donde la mayoría de los hospitales funcionaron sin guardias de residentes», explica. «Eso destapa un problema aún más profundo del sistema de salud público, que es que cuando los residentes no estamos el hospital se viene abajo», dice.

Fotos: Julián Galán

«La lucha sigue» es la consigna que repiten les tres residentes, mientras atrás suyo, sobre la Avenida de Mayo, una asamblea de unas mil personas define cómo continuar con el reclamo. «Hasta que no nos logremos sentar en una mesa de diálogo donde se nos escuche y se lleve a cabo una nueva ley que mejore las condiciones actuales, esto tiene que seguir», agrega Alejandro. «Sabemos que los concurrentes están trabajando en peores condiciones y no reciben ningún tipo de remuneración por su trabajo», añade María Paula Gómez. «Hay que regularizar las horas de trabajo. Muchas especialidades no tienen franco postguardia y eso hace que trabajemos entre 36 y 40 horas sin dormir: es peligroso no sólo por nosotros sino por los pacientes que se van a atender. Además, el sueldo que cobramos no le llega ni a los talones a lo que percibe un médico de planta», concluye Gómez.

«Éste es un precedente histórico: nosotros naturalizábamos que para poder protestar, un compañero se tenía que quedar sosteniendo la guardia de ese día. Nunca terminaba de ser una medida de visibilización», explica Kirikian. «Queremos que se concrete la mesa de diálogo y confeccionar una ley donde la mayor participación la tengamos nosotros que somos los implicados. Por otro lado, esto se debería replicar en Nación, en Provincia y en los privados, porque así como nosotros trabajamos en estas condiciones que venimos contando, en todas las provincias están igual o incluso peor», resalta Allegrino.