Entrevista a Ana Franchi, nueva directora del Conicet

Bajar la ciencia al territorio

Ana Franchi es la segunda mujer en ocupar la presidencia del CONICET. Química especializada en aborto temprano y parto prematuro se planteó federalizar el instituto e implementar políticas de género durante su gestión.

Al cumplirse un mes de su gestión, Alberto Fernández – de la mano del jefe de gabinete, Santiago Cafiero, del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza y de la nueva presidenta del Conicet, Ana Franchi- anunció un aumento de las becas doctorales del CONICET de 29.817 a 45.430 pesos y las posdoctorales de 36.752 pesos a 54.833 pesos. La medida se hará efectiva a mitad de año y abarcará a más de 11 mil becarios del Conicet y mil investigadores de la Agencia Nacional de Promoción de la Ciencia y Tecnología (Anpcy). Además se sumaron 400 ingresos más que el año pasado, con 1.716 internas doctorales, 283 de finalización de doctorado y 1.181 posdoctorales para el 2020.

Luego de cuatro años de recortes presupuestales, restricción de ingresos y pérdida de derechos, la comunidad científica busca levantarse con Franchi a la cabeza. La nueva presidenta del CONICET estudió química en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y se especializó en química biológica. Además cursó toda la carrera de sociología, aunque no obtuvo el título. Ingresó como becaria del Conicet hace 40 años, y realizó su doctorado y postdoctorado en temas relativos a la reproducción que derivó en un grupo de estudio sobre aborto temprano y  parto prematuro. Desde el año 95 junto a dos colegas creó la Red de Género Ciencia y Tecnología de la cual es presidenta. Esta red se formó con el fin de detectar las problemáticas a las que se enfrentaban las mujeres en el sistema cientifico tecnológico y rescatar las trayectorias de quienes por su género fueron invisibilizadas de la historia. Como si fuera un augurio ahora le toca a ella ser la segunda mujer en la historia del CONICET en ocupar el cargo más alto. En el 2000 fue designada directora del Instituto del Centro de Estudios Farmacologicos y Botanicos donde se desempeñó hasta hace un mes cuando recibió el anuncio del directorio. Como afiliada a ATE desde institución que se convirtió en un bastión de resistencia al macrismo Ana explica los explica que uno de los lineamientos de su gestión y dice que buscará bajar la ciencia al territorio.

Fotos: Abril Pérez Torres

¿Como fue el anuncio de tu llegada a la presidencia del CONICET siendo la segunda mujer que ocupa este cargo?

Cuando ganó Alberto Fernández el ministro Roberto Salvarezza, que fue presidente de esta institución, me designó. Para mi es un honor porque llevo 40 años en esta instituciónque ya  es mi casa. Como mujer también es una gran responsabilidad porque en 62 años solo ha habido una mujer antes que yo, (Marta Rovira del 2008 al 2012). Me toca tomar este cargo en un momento en que el movimiento de mujeres ha hecho un avance impresionante. Ahora la demanda de las mujeres es como grupo y no como individuos aislados. Como dice la Doctora Barrancos -que también fue parte mucho tiempo de esta institución- el momento clave es cuando una se da cuenta que no es algo personal sino que es un sistema que no ayuda a progresar.  Yo creo que en este último tiempo las mujeres del ambiente cientifico tecnológico tomaron conciencia de eso. En el CONICET hay un 53 por ciento de investigadoras y un 60 por ciento de becarias -con algunas áreas mucho más feminizadas que otras como las biomédicas y sociales- pero a pesar de eso no estamos en los cargos más altos ni en los cargos de gestión.

Supongo que una de tus medidas en la gestión también va a estar en linea con las políticas de género

Absolutamente. Desde el primer día vinieron a verme jovenes que estan en la oficina de violencia laboral y de acoso, estamos teniendo reuniones por distintos temas. Queremos empezar con el protocolo de la Ley Micaela en marzo y hacer seminarios mensuales con temáticas de género. Es necesario entender las diferencias de oportunidades dentro de nuestra profesión.

¿En ese sentido que se ha conseguido hasta ahora?

Lo que se ha conseguido es que las becarias tengan licencia por maternidad, lo que significa que tu beca se prolonga los días que te hayas tomado de licencia. Se ha logrado que el año que diste a luz puedas no presentarte a las evaluaciones que se realizan todos los años a las categorías más bajas y cada dos años a las categorías más altas y que se dé una prórroga para en la presentación de becas si estás en el periparto. Igual quedan muchas cosas por mejores, por ejemplo se consiguió que haya un jardín maternal pero no son suficientes las vacantes para todos y reclamamos becas más cortas para que a quienes tienen hijos chicos y deciden viajar no les sea tan complicado.

Fotos: Abril Pérez Torres

¿En los cargos de jerarquía va a haber algún tipo de cupo femenino?

Hay un proyecto de ley que ya tiene media sanción en Cámara de Diputados por la equidad de género en las instituciones de ciencia y tecnología que va a ser trata en el Senado cuando comiencen las sesiones ordinarias. Por otra parte en muchas universidades ya hay se han votado el año que viene haya paridad de género en las elecciones en las listas tanto de graduados como de estudiantes y profesores. Eso va a ser una cambio revolucionario porque en la UBA hay facultades que no han tenido nunca una decana, nunca ha habido una rectora y el 11% de las rectoras en las universidades públicas de argentina son mujeres cuando hay mayoría de graduadas, de profesoras y de estudiantes mujeres.

Respecto a la juventud y a quienes recién salen de la facultad ¿Como se va a hacer para incluirlos y hacer más fluida la trayectoria hacia el CONICET? 

Nosotros vamos a trabajar con las vocaciones científicas. Esto implica que las universidades trabajen en los colegios secundarios para que les jóvenes elijan carreras científicas. Creo que si hay un cambio de rumbo en la política científica tecnológica ya eso inspira porque si vos tenés que elegir una carrera tan demandante para cobrar un salario por debajo de la línea de pobreza no es alentador. Después desde el Ministerio de Educación hay que trabajar con becas propias, porque la facultad es gratuita pero no es gratuito mantenerse durante la carrera y son pocas las familias que pueden sostener eso.

Fotos: Abril Pérez Torres

También se juega la centralización de las Universidades y los institutos de investigación en Buenos Aires. Vos hablaste de la federalización del CONICET ¿Cómo se piensa lograr eso?

Hace un tiempo un cupo de ingresos para instituciones que tienen menos de cierta cantidad de investigadores del CONICET. Por otro lado tenemos la idea de crear proyectos más federales que tengan interacción con las provincias, con las universidades, con los municipios y con las otras instituciones de ciencia y tecnología.Nosotros queremos ayudar a reforzar los institutos de ciencia y técnica de cada una de las provincias y los grupos de investigación liderados por jóvenes. Especialmente para que si necesitan mudarse puedan ir a una ciudad cercana y no hasta los grandes centros urbanos.

Durante el macrismo se denostó a las ciencias sociales y se habló de que las investigaciones de ese área no eran importantes ¿Cómo se revierte esto? ¿Va a haber más proyectos de investigación en esta área?

Las ciencias sociales fueron muy vapuleadas durante la gestión macrista, se la tomó casi como una broma desde los medios de comunicación. Los ingresos en las ciencias sociales y humanas son la misma cantidad que en las otras tres grandes áreas, lo que pasa es que el porcentaje es menor porque son más los que se presentan. Yo creo que los proyectos grandes deben ser multidisciplinarios, ya que tienen un montón de aristas. Yo siempre cito el tema de Vaca Muerta donde en una ciudad pequeña la minería instaló una población fundamentalmente masculina con gran capital adquisitivo, lo cual representa aumento de la prostitución, la creación de casinos. Se habla mucho del impacto ambiental pero ¿Qué pasa con el impacto social? Ahí tiene que estar las ciencias sociales.

Con respecto a los científicos que emigraron ¿Va a haber un programa de repatriación? 

Para mi el mejor programa es mejorarle la vida a los que estén acá. Una vez que se resuelva eso quienes están afuera van a querer volver pero primero hay que reparar los problemas internos. No hay programa que valga si van a volver a un lugar con condiciones totalmente deficitarias a las que ellos están teniendo en el exterior.

Fotos: Abril Pérez Torres

Por último por tu tema de investigación y el avance de los feminismos ¿Que pensás de que Alberto Fernández haya hablado de la posibilidad de que se legalice el aborto este año?

Yo hablé en el debate parlamentario el año pasado. Creo que hemos avanzado, cada vez más se ve como un problema de salud pública y desde el ministerio de Salud Ginés González García reafirma esto. Viendo la experiencia de los países cercanos, como por ejemplo Uruguay, queda en claro que la legalización disminuye los abortos y la muerte materna ya que las personas que se realizan una intervención del embarazo en un hospital público recibe después asesoramiento de anticoncepción. Yo tengo grandes esperanzas de que este sea un año verde, sería un avance muy grande como país.