Coronavirus

La línea de frente | ¿Cómo es el operativo sanitario en Ezeiza?

Como en toda guerra, la batalla contra el COVID-19 también cuenta con una primera línea. ¿Quiénes son y qué hacen los encargados del operativo sanitario en Ezeiza, el principal foco de ingreso de la pandemia a nuestro país?

La metáfora de la guerra no es ni tan nueva ni tan errada. A poco de conocerse la situación que vivía China, Xi Jinping llamó a “una guerra del pueblo” contra el virus. Soberbio y locuaz, pese a una primera reacción tardía, Donald Trump sentenció: «Vamos a ganar esta guerra«. De este lado del mundo, el propio Alberto Fernández, al momento de anunciar las drásticas medidas de cuarentena, ratificó: «Estamos en guerra y en la guerra lo primero es salvar vidas».

Como en toda guerra, la lucha contra el COVID-19 también cuenta con una primera línea. Un batallón de avanzada que busca paliar uno de los principales frentes abiertos, la principal entrada de casos y el portal de acceso enemigo. El grupo de profesionales que trabaja en el Operativo Sanitario 2019, el cual se desarrolla en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, es la vanguardia sanitaria en tiempos de guerra: el batallón encargado de la prevención y atención de los ciudadanos repatriados a nuestro país.

El operativo es una iniciativa coordinada por la Dirección Nacional de Emergencia Sanitaria (DINESA) junto a Sanidad de Fronteras para controlar el ingreso de los ciudadanos argentinos que llegan a Ezeiza. En un contexto habitual, Sanidad de Fronteras se encarga del control de las normas sanitarias en los ingresos al país, la repatriación de cadáveres o la aplicación de la vacuna de la fiebre amarilla. Sin embargo, en esta coyuntura de emergencia, ahora coordina junto con la DINAS la aplicación del protocolo COVID-19 en el principal aeropuerto del país y para ello cuentan con el apoyo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), el cuerpo médico de Prefectura y un refuerzo de médicos, promotores territoriales de salud y enfermeros que se incorporaron al operativo.

Como todo lo inherente al manejo de la pandemia, las dinámicas de trabajo suelen variar a medida que pasa el tiempo y se toman nuevas medidas. En la actualidad, cuando llega un avión al país, se actúa de la siguiente manera: tras el aterrizaje, los pasajeros son retenidos hasta tanto no se hayan examinado todos los formularios sanitarios que se les entrega al abordar el avión. En ellos deben dejar constancia de su nombre, apellido, edad, los destinos que visitaron en las últimas semanas, el destino del cual proceden, el lugar donde piensan alojarse, su teléfono y, principalmente, si presenta alguno de los síntomas del coronavirus.

A continuación, en el pasillo que conecta la manga del avión con el Aeropuerto Ministro Pistarini, las cámaras térmicas instaladas hacen su trabajo. Para evitar errores o avivadas, todo pasajero con más de 37,5° de temperatura es entrevistado. Lo mismo pasa con aquellos que registran algunos síntomas aislados como tos o cefalea. Allí, personal médico define si la persona requiere ser evaluada.

Para los sintomáticos, aplicación del protocolo: barbijo, cofia, aislamiento y traslado en ambulancia directo al hospital de Ezeiza, acondicionado para realizar los test de COVID-19. El resto, si no tiene síntomas, debe ir para su casa a hacer la cuarentena.

«La gente llega bastante agradecida y emocionada, salvo algunas tristes excepciones», comenta a El Grito del Sur una de las médicas de refuerzo del operativo. «La cuarentena total también nos transmite mucha tranquilidad para trabajar», agrega. Las excepciones que menciona la profesional tienen que ver con el incidente protagonizado por una pareja de argentinos provenientes de Brasil que se negaron a cumplir con el aislamiento obligatorio, se arrojaron al piso y escupieron al personal policial.

Todavía es un misterio si el Aeropuerto de Ezeiza seguirá funcionando, pero son cada vez más fuertes los rumores que sugieren que podría venir una clausura de la termina aérea. Mientras tanto y a pesar del fuego de los propios, en la primera línea siguen combatiendo.

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