Mónica Macha

«Esta Comisión es efecto de los movimientos feministas y de las diversidades»

Recientemente nombrada a la cabeza de la nueva Comisión de Mujeres y Diversidades de la Cámara de Diputados, que discutirá el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, Mónica Macha espera ansiosa la llegada del proyecto del Ejecutivo y entiende que hay un panorama "inmejorable" para la legalización.

En el último mes del año 2019, la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos de la Cámara Baja aprobó el proyecto para desglosar la Comisión Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en dos: Mujeres y Diversidades -por un lado- y Familia, Niñez y Juventudes -por el otro-. Este proyecto, impulsado por la entonces diputada y actual intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, tiene como fin trabajar en la implementación de medidas específicas para cada población. Mónica Macha, militante de Nuevo Encuentro y diputada por el Frente de Todes (FdT), encabezará la Comisión de Mujeres y Diversidades, precedida por la cambiemita Silvia Lospennato. Ésta es una de las cuatro comisiones confirmadas para tratar el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que presentará el Ejecutivo. Las otras son: Salud, a cargo de Pablo Yedlin (FdT), Legislación Penal (Carolina Gaillard – FdT) y Legislación Federal (presidida por Cecilia Moureau y con Leonardo Grosso como vice).

En diálogo con El Grito del Sur, Macha habló de las expectativas del proyecto de ley, de las medidas que impulsará desde la comisión y de la necesidad de que existan cupos femeninos.

Acabás de ser nombrada presidenta de la nueva Comisión de Mujeres y Diversidades en la Cámara de Diputados. ¿Qué expectativas tenés?

Tengo toda la expectativa de comenzar una nueva etapa en el Congreso porque creo que esta Comisión es efecto de los movimientos feministas y de las identidades disidentes. Entiendo que es un hecho político porque le da relevancia a estas temáticas. Ahora estamos esperando recibir el proyecto del Ejecutivo sobre legalización del aborto, dado que esta comisión será una de las cuatro que va a discutirlo.

¿Cómo se va a abordar el proyecto desde la comisión que encabezás?

En principio estamos esperando el ingreso. Tenemos una idea del planteo por lo que dijo el Presidente en la apertura de sesiones: ponerlo en términos de legalización, de política publica, de política sanitaria. Estamos a la espera pero sabiendo que tenemos una historia tanto desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito como desde la Cámara de Diputados por haberlo trabajado en el año 2018. Hay ciertas estrategias y aprendizajes que hemos obtenido las propias diputadas que nos sirven para establecer la dinámica que, si bien no está decidida, pensamos que va a ser en plenario de comisiones, sin un tratamiento tan largo como la otra vez. Esa instancia ya está dada y todos los argumentos están disponibles en la red. Además contamos con un escenario político novedoso porque es un proyecto enviado por el propio Ejecutivo, lo que significa una defensa y una toma de partido por parte de él. En el Congreso hay que construir una mayoría que no está dada, pero tenemos a favor que tanto Sergio Massa como Cristina Fernández de Kirchner están a favor, por lo que se nos presenta como una situación inmejorable. A esto se suma el trabajo indispensable de los feminismos en las calles, que seguramente estarán acompañando cuando el proyecto ingrese.

Una de las opciones que se barajaron desde el Ejecutivo es el tema de la objeción de conciencia institucional. ¿De qué forma se aborda este tema?

En las últimas declaraciones se aclararon dos temas: se va a contemplar la semana 14 como límite para la IVE y no va a estar la figura de objeción de conciencia institucional. Pero hay que esperar a que llegue el proyecto para leerlo y discutirlo.

Muchas veces se dice que, luego de la legalización, la mayor dificultad va a ser implementar la ley. ¿Cómo se va a trabajar para que se logre?

La capacidad de implementación dependerá del Ministerio de Salud y eso va a implicar un trabajo con los equipos de salud en cada municipio y cada provincia. Hay que tener un diagnóstico de cómo estamos en cada territorio. Existen lugares donde hay pocos servicios de salud y por eso necesitamos profesionales que acompañen el tema y lo puedan llevar adelante. Creo que la implementación tiene mucho que ver con transformar prácticas. La ley es una aliada necesaria y fundamental pero no alcanza, después hay que aplicar prácticas de trabajo, cambiar las concepciones, discutir con los que en principio no están de acuerdo. Me parece que es una tarea que está a cargo del área sanitaria, de quien gestiona la salud.

Recientemente presentaste el proyecto de ley de Cupo Laboral Travesti-Trans. ¿De qué se trata?

El proyecto lo habíamos presentado hace dos años pero perdió estado parlamentario, así que necesitábamos hacerlo de vuelta. Mantiene la propuesta original, que a su vez se basa en el proyecto que Diana Sacayán pensó para la provincia de Buenos Aires. Esto implica que el 1% de las funciones que quedan vacantes en instituciones del Estado Nacional sean ocupadas por personas del colectivo travesti-trans como una medida de protección y con la intención de generar instancias para que este sector pueda tener otra opción más allá de la prostitución. Sabemos que es un colectivo muy vulnerable, con una expectativa de vida que llega a los 40 años y por eso es necesario pensar una ley de estas características. El proyecto también contempla que, una vez aprobada la ley, haya instancias de formación para los compañeros y las compañeras. Tiene que ser una política activa para conseguir la integración de las personas travesti-trans a las instituciones del Estado y no sólo terminar con la marginación y persecución, sino también poder generar como sociedad otra calidad de vida para esta parte de nuestra población.

Mónica Macha y Malena Galmarini

Tambien te juntaste con Malena Galmarini (presidenta de AYSA) para pensar una ley de cupo femenino en las instituciones del Estado…

Sí. Así como tuvimos la paridad en la Legislatura, nosotras creemos que en esta etapa necesitamos una ley para lograrla en las empresas del Estado. La realidad es que, si no contamos en este tipo de leyes, los cambios no se producen solos o tardan muchísimo más. Los accesos a esos espacios son muy difíciles y no porque a las mujeres les falten capacidades, sino porque hay cierto ejercicio de la negociación que para nosotras es un nuevo aprendizaje. En cambio, para los compañeros son lugares donde siempre estuvieron, entonces no tienen registro de cuando empezó a formarse en su pensamiento la posibilidad de estar en un lugar de poder. Por eso necesitamos este tipo de leyes para abrirnos camino y posibilitar que compañeras con una enorme trayectoria puedan ingresar a los espacios de decisión.