Uber, Rappi, Glovo y Pedidos Ya siguen en la calle, sin protección alguna

El virus de la precarización laboral, muy contagioso entre las Apps

Los trabajadores y las trabajadoras de las aplicaciones siguen circulando sin contar con las condiciones mínimas de salubridad. La única respuesta de las empresas fue lanzar promociones de "entrega sin contacto" y "envío gratis".

Frente a la cuarentena obligatoria, muchos trabajadores y trabajadoras vieron sus rutinas laborales afectadas, ya sea por el home office o por las licencias obligatorias. Pero para los y las precarizadxs, la situación recrudeció. En especial, los trabajadores de aplicaciones (Rappi, Pedidos Ya y Glovo, entre otras) vienen exigiendo derechos laborales desde el año pasado, cuando conformaron el primer sindicato de Apps. Sin embargo, hoy quedan más expuestos que nunca porque están autorizados a circular (entendidos como servicios esenciales) pero las patronales no les brindan los recaudos básicos de salud para hacerlo.

Para las empresas, los repartidores no son considerados empleados, por lo cual quedan sin ningún derecho laboral: cobran por pedido, tienen que estar disponibles las 24 hs y si rechazan varios viajes la aplicación puede sancionarlos. Además deben hacerse cargo de conseguir los vehículos, elementos de seguridad y datos necesarios para el celular. Si se cancela un pedido nadie se hace cargo y cuando la empresa considera que el repartidor cuenta con demasiado efectivo puede bloquearle la cuenta. Al día de hoy y con una pandemia en curso, ni siquiera se los provee de elementos básicos de higiene como barbijos, alcohol en gel y guantes.

«Primero hay que aclarar que las empresas no cumplen con ninguna de las regulaciones laborales. Es decir que esto no es nuevo porque si no reconocen a los repartidores como trabajadores, todos los derechos que les corresponden no están garantizados. La solución es más bien política, es decir que se podría convocar a las partes para que se aplique un protocolo. Pero las empresas no sólo no están hablando de aplicar un protocolo de seguridad para los trabajadores sino que encima lanzan promociones», dijo a El Grito Del Sur Juan Manuel Ottaviano, abogado laboralista y defensor de la Asociación de Personal de Plataformas (APP).

En el comunicado publicado en su Twitter, el sindicato de apps explicó: “No queremos ser héroes ni heroínas, queremos elementos de seguridad, licencias y compensación por cuarentena. Pasados ya varios días después de la cuarentena obligatoria que permite nuestra actividad, queremos decir algunas cosas: que se sepa claramente que si no salimos a la calle a trabajar, no ganamos un centavo. Que más allá de estar exceptuados de la cuarentena, el trabajo bajó y mucho. Aunque subió la demanda de algunos productos y servicios, la caída es generalizada. Estamos arriesgando nuestra salud y las plataformas no implementaron una sola norma de seguridad especial ni nos proveen de ningún elemento para proteger nuestra salud y nuestra seguridad. Las únicas medidas que se le parecen a un protocolo de seguridad no son otra cosa que ‘promociones’ y ‘descuentos’ que abren las aplicaciones para atraer más clientes, como la ‘entrega sin contacto’ o el ‘envío gratis’”.

Ottaviano agrega: “Eso me parece cínico, una posibilidad de subsanarlo sería que tanto el Ministerio de Salud como el Ministerio de Trabajo convoquen a las empresas del sector para acordar determinadas normas de convivencia. Eso es lo que estamos exigiendo de parte del Gobierno para que haya un ambiente de salud idóneo. No puede ser que la sanidad de los trabajadores esté en manos de un grupo de empresas, porque si no hay una regulación se abren miles de dudas. ¿Hay que usar guantes o no? ¿Hay que usar barbijo? ¿Qué sucede cuando se está esperando un pedido?”, pregunta el abogado.

“Solicitamos que se implemente una licencia especial paga para todos los trabajadores en riesgo y especialmente para los enfermos. Y exigimos que todas estas medidas sean tomadas con el estricto control de las autoridades sanitarias y laborales. Los que nos estamos quedando en casa simplemente no ganamos un peso. Solicitamos a los usuarios que comprendan a quienes cumplimos con la cuarentena”, finaliza el comunicado.

Si planteamos una lectura feminista del conflicto, muchas mujeres que contaban con colegios o guarderías ahora deben quedarse realizando tareas de cuidado sin percibir ingresos, quedando en una situación económica aún más complicada que sus compañeros varones. “Yo tengo la percepción de que muchas no están saliendo a trabajar, ya sea por las tareas de cuidado o porque no se sienten seguras. Esta circunstancia extraordinaria profundiza la desigualdad y para quienes ya estaban en una situación vulnerable se acentúa mucho más”, asegura Ottaviano.

Según la encuesta mundial de la OIT, los trabajadores de las plataformas tienen algunas particularidades:

>  La edad promedio es de 33,2 años.

>  Sólo uno de cada tres trabajadores son mujeres.

>  Cuentan con altos niveles de estudios: menos del 18% tenía estudios secundarios o menos, mientras que un cuarto de los participantes había obtenido un certificado técnico o había cursado estudios universitarios, el 37% había completado un grado universitario y el 20% un posgrado.

>  El 56% ha realizado este tipo de trabajo durante más de un año y el 29% tiene una experiencia de más de tres años.