¿Es posible una escuela 2.0?

Educar en tiempos de coronavirus

Los establecimientos educativos pusieron en marcha un plan de contingencia para garantizar la continuidad del ciclo lectivo, mientras que el Ministerio de Educación de la Nación busca reactivar las plataformas de educación virtual. Algunas recomendaciones para el acompañamiento a distancia.

Por indicación del Ministerio de Educación de la Nación, las actividades educativas en los establecimientos escolares de todo el país quedaron suspendidas hasta el próximo 31 de marzo. En este período de suspensión de la enseñanza presencial, la mayoría de las provincias ya pusieron en marcha un programa de continuidad pedagógica para garantizar la trayectoria educativa de millones de niños, niñas y adolescentes.

La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, anunció ayer que habrá «clases no presenciales, una biblioteca digital a disposición de toda la comunidad educativa, un aula virtual que permitirá administrar los contenidos y los distintos niveles, también una plataforma del idioma inglés». En caso de falta de herramientas tecnológicas, aseguró que «cuentan con recursos físicos (los libros) para retirar y llevar a domicilio».

Por su parte, la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires sostuvo que «el programa contempla materiales pedagógicos para el nivel de educación inicial, primaria y secundaria que complementarán las tareas que los y las docentes implementen con sus estudiantes, conforme a lo planificado para este ciclo lectivo». «En esta línea, se incluyen cuadernillos de orientación pedagógica dirigidos a los y las estudiantes con una propuesta para que las familias o las personas que los acompañen, sepan cómo guiarlos al realizar estas tareas. Los materiales pedagógicos estarán disponibles en el portal ABC desde el miércoles y en formato impreso para quienes no posean conectividad», agregaron desde el organismo que rige los destinos de la educación bonaerense.

En ese marco, los establecimientos educativos tuvieron que implementar en forma urgente las modalidades más efectivas para continuar con las actividades de enseñanza. En múltiples chats institucionales, se pudieron leer mensajes de este tipo en la noche del domingo y la mañana del lunes: «Los profesores enviarán los trabajos de continuidad pedagógica al mail de la escuela a fin de poder cargarlos a la página oficial, para que pueda ser consultada por los alumnos/as».

Al mismo tiempo, otras propuestas para sostener un intercambio que facilite la continuidad del ciclo lectivo llegaron desde el sitio estatal Educ.ar. Allí plantearon que «las plataformas de educación virtual favorecen el intercambio y ofrecen entornos adecuados para gestionar la enseñanza, pero requieren de cierta experiencia en el desempeño y la construcción de esos espacios. Otra opción es recurrir a las redes sociales, dominios tal vez un poco más conocidos para la mayoría, que no fueron pensados con fines educativos, pero que pueden ofrecer espacios de encuentro virtual». Dicho portal puso a disposición el plan «Seguimos educando«, una colección de materiales y recursos educativos digitales organizados por nivel educativo y área temática para acompañar las medidas preventivas respecto de la situación epidemiológica del coronavirus (COVID-19). «Esta colección es dinámica y se irá enriqueciendo día a día con nuevos y variados materiales», aseguraron.

De esta forma, la buena predisposición de la comunidad educativa para dar curso a la continuidad del ciclo lectivo por la vía virtual fue acompañada de diferentes iniciativas digitales en el plano pedagógico promovidas por el Estado, que se suman a una programación educativa especial que se emite desde ayer por la TV Pública, Canal Encuentro, Paka Paka y Radio Nacional. Sin embargo, la efectividad de estas medidas es una verdadera incógnita: el principal problema radica en la falta de experiencias previas ligadas a la articulación de trabajos a distancia entre docentes y estudiantes, en un contexto en el que muchos alumnos y alumnas no cuentan con computadoras o celulares con acceso a Internet.

Si bien estamos frente a un escenario que no había sido previsto por las autoridades gubernamentales ni educativas, las próximas dos semanas -en principio- serán fundamentales para encontrar las herramientas que favorezcan el encuentro a distancia. En ese sentido, éstas son algunas recomendaciones para elegir los mejores modos de comunicación:

  • La comunicación asincrónica. Envío de un correo electrónico, la carga de una consigna en una plataforma (Ej.: classroom), el chat en un foro, etc.
  • Aplicaciones de mensajería. Permiten enviar mensajes y diferentes tipos de archivos. Además cuentan con la posibilidad de crear grupos cerrados, lo que facilita la comunicación con un grupo determinado de personas. Algunos ejemplos son: Whatsapp, Telegram, Hangouts.
  • Redes sociales. Permiten comunicarse, compartir contenidos y formar comunidades sobre intereses comunes. Las preferencias de las y los estudiantes sobre la red social más utilizada en un momento dado varían continuamente, por eso es recomendable tener en cuenta sus consumos a la hora de inclinarse por el uso de alguna de estas opciones. Algunos ejemplos son: Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter.
  • Aplicaciones de livestreaming. Estas herramientas permiten realizar transmisiones en video de manera directa para una o varias personas e interactuar con ellas. De esta manera, brindan la posibilidad de dar clases o asesorías, de manera sincrónica, a los estudiantes que se encuentran en sus hogares. Algunos ejemplos son: Zoom, Periscope, Facebook Live, YouTube Live.

 

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