El desastre humanitario en Salta

Fallece otra nena Wichi y son 27 los menores internados en Tartagal

Llegó con convulsiones desde la comunidad Pozo de El Tigre y falleció ayer por la tarde en el hospital de Tartagal, donde hay otros 27 menores internados. La ayuda del Gobierno nacional comienza a llegar, pero la crisis humanitaria es muy profunda.

Otra nena wichi falleció ayer en el Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal, adonde llegó con un cuadro de fiebre, vómitos y convulsiones desde la Comunidad Pozo El Tigre, en Santa Victoria Este, a 160 kilómetros del centro de salud de alta complejidad más cercano. “Es otra muerte relacionada con la pobreza”, afirmó en diálogo con El Grito del Sur el director del hospital, Juan López, quien confirmó que la nena murió cerca de las cuatro de la tarde a causa de una meningitis, probablemente a raíz de ingesta de agua en mal estado. López aseguró además que, al día de hoy, son 27 los menores internados en Tartagal con “diarrea, fiebre o bronquitis”, siete de los cuales pertenecen a distintas comunidades wichis de la zona.

La situación sigue siendo crítica, pese a la voluntad del Gobierno nacional. Los esfuerzos coordinados entre el Ministerio de Defensa, encargado de la movilización de efectivos del Ejército para asistir con agua potable, y de los ministerios de Salud, Ambiente y Desarrollo Social en la asistencia directa a través de fondos para la repartición de bolsones de comida y de tarjetas alimentarias, sumadas a la asistencia en materia de infraestructura, como la construcción de nuevos pozos, ayudaron a remendar en parte el desastre humanitario. Pero los nenes se siguen muriendo. El ministro Daniel Arroyo viajó a la zona dos veces, en enero y febrero, y esta semana viajó una comitiva de Salud que se sumará a la que permanece estable en el lugar de Desarrollo Social.

“La estamos peleando”, contó a este medio el intendente de Santa Victoria Este, Rogelio Nerón, el primer intendente Wichí de la zona. A los problemas con la nutrición de los chicos, se sumó desde hace diez días el desborde del Río Pilcomayo, que se pudo contener, explicó, con la ayuda de la gobernación provincial: las máquinas, que otros años no llegaban, esta vez aparecieron. “Esto no se soluciona de un día para el otro, se viene arrastrando desde hace mucho. La situación de que se mueran hermanos nos duele mucho, pero somos optimistas porque la ayuda está llegando”, aseguró.

El Ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, junto al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, durante una recorrida por una de las comunidades.

La inversión anunciada por el Gobierno nacional en Santa Victoria Este para la construcción de siete nuevos pozos es de un millón de dólares, y se espera que las obras comiencen la semana próxima. Además, se pondrá en marcha un programa de “proveedurías mixtas”, una especie de feria regional para que los fondos de las tarjetas alimentarias queden en la producción local. “Tenemos nuestras riquezas también, queremos aprovechar la producción que hacemos nosotros mismos”, apuntó Nerón. “Hoy, por ejemplo, hay 8 chicos criollos que lograron recibirse decenfermeros y les estamos entregando su diploma, también hay buenas noticias, es algo que nos enorgullece porque podemos salir adelante”, afirmó. Y agregó que se realizarán también talleres de oficios y formación para la población indígena adulta.

“Ayuda hay, sí. Agua, comida. Pero trabajo no”, describió la situación el cacique Modesto Rojas, de la Comunidad  Fwolit e integrante de la Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA). La asociación que conduce protagonizó el martes pasado un corte de la ruta 86.

El corte de la ruta 86, este martes.

Modesto insistió en que las muertes –llegaron en lo que va del año a al menos 9 nenes y a una mujer que estaba a punto de parir– “deben ser investigadas”, porque a pesar de la pobreza estructural de las comunidades de la zona no se registraba semejante crisis humanitaria desde fines de los 90. “Algo más pasa”, dijo y apuntó contra la contaminación del agua con glifosato y cianuro que se realiza desde los campos productivos.