Lanzamiento de la Secretaría de Mujeres y Diversidad de la UTEP

Sin tierra, techo y trabajo no hay Ni Una Menos

Con referentas de todas las ramas de la economía popular, se realizó frente al Congreso Nacional el lanzamiento de la Secretaría de Mujeres y Diversidad de la UTEP. Las mujeres de los barrios populares volvieron a reclamar políticas de Estado y repitieron que "la deuda es con nosotres".

Desde las diez de la mañana las banderas se despliegan en la explanada de la Plaza de los Dos Congresos. Los colectivos que transitan por la avenida Callao pronto verán su recorrido interrumpido, cuando las mujeres de la economía popular tomen la calle, algo que sin duda están acostumbradas a hacer. El viernes 6 de marzo, a dos días del Día de la Mujer Trabajadora y tres de un nuevo paro internacional feminista, se lanzó la Secretaría de Mujeres y Diversidad de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). UTEP es un sindicato innovador no sólo porque surge de un sector postergado y vapuleado por el mercado laboral, sino porque se lanzó con paridad de género en su mesa directiva.

Fotos: Prensa UTEP

Si hay un consenso en la sociedad es que durante los cuatro años de macrismo los únicos movimientos que pudieron conquistar derechos fueron la cuarta ola feminista y la economía popular. Esto fue en gran parte porque las luchas se dieron desde las calles y los territorios. Por eso su unión es imparable.

Ambos sectores cuestionan la definición tradicional del trabajo. Desde el feminismo, exigiendo que se remunere el trabajo doméstico y de cuidados y desde la economía popular organizándose para lograr el reconocimiento del Estado. Asimismo estos sujetos sociales ponen nuevamente sobre la mesa el debate sobre la distribución y obtención de los fondos públicos. En Argentina, aunque no hay estadísticas oficiales, se calcula que en 2017 el trabajo de cuidados no remunerado hubiera representado alrededor del 24% del PBI si hubiera sido tenido en cuenta. Por otro lado, la economía popular se hace cargo de tareas que -de no ser llevadas a cabo por este sector- las debería asumir el Estado, como por ejemplo la recolección y el reciclaje de residuos. Es por eso que mujeres, lesbianas, travestis y trans de la economía popular exigen su derecho de proclamar ‘La deuda es con nosotres’.

Fotos: Prensa UTEP

“Somos las que tuvimos que salir a trabajar con nuestres hijes a cuestas y bancarnos miradas de indignación mientras rompíamos una bolsa de basura. Las que tuvimos que abrir el patio de nuestras casas para que les pibes del barrio tomen la merienda y levantar los comedores porque no tenemos a quien hacerle una huelga. Venimos construyendo un feminismo popular y no queremos más que otras hablen por nosotras”, leyeron en el comunicado en el cual dejaron en claro que la Secretaría de Mujeres y Diversidad incluye a todas y todes: les villeres, les campesines, las travas, las tortas, las migrantes, les discapacitades, les privades de la libertad, les últimes en la fila.

La principal exigencia de las integrantes de la UTEP es que se trate el proyecto de Ley de Emergencia Social en Materia de Violencia Contra las Mujeres. Éste contempla un subsidio para que las mujeres que sufran violencia machista puedan independizarse económicamente, el reconocimiento al trabajo de las promotoras de prevención de la violencia y promoción de derecho, y una red de casas sin violencia y asistencia profesional en los barrios populares. “Las víctimas de violencia de género no pueden esperar porque las estadísticas indican que la espera se convierte en muerte”, aseguraron teniendo en cuenta que los 5 femicidios de marzo se suman a los 63 ya relevados por el Observatorio contra las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven” entre el 1 de enero y el 29 de febrero. Además resaltaron la importancia del reconocimiento de los trabajos de cuidado y la necesidad de que existan jardines maternales para les niñes. “No somos desocupadas, estamos muy ocupadas, pero nos faltan derechos laborales y reconocimiento”.

Fotos: Prensa UTEP

Al mismo tiempo que les niñes jugaban sobre las mesitas de madera al costado del escenario, las referentas de las diferentes organizaciones políticas tomaron la palabra que fue traducida a lenguaje de señas por una intérprete.

“Hoy estamos aquí haciendo historia, porque creo que esta Secretaría es producto de nuestra lucha, pero también de la lucha de las que nos antecedieron. De esas doñas que en el 2001 dejaron sus casas y salieron a las rutas, de las piqueteras que sin nada abrieron comedores y del gran ejemplo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Estoy convencida que esto es un mérito colectivo”, manifestó Dina Sánchez, referenta del Frente Popular Darío Santillán y parte de la mesa directiva de UTEP. “Vamos a seguir diciéndole a aquellos que se enriquecieron a costa nuestra que paguen la deuda de su bolsillo. Ahora que sí nos ven les decimos que las mujeres de la economía popular llegamos para quedarnos, pero no llegamos a quedarnos como adornos, llegamos para cambiarlo todo”.

Las mujeres y diversidades de la economía popular defienden que el lugar que obtuvieron en el feminismo fue una construcción propia y gritan al unísono que no quieren que nadie hable por ellas. Sin embargo, entienden que cuestionar el trabajo formal es también cuestionar la huelga. ¿Quién puede parar cuando no hay patrón y la ganancia de cada día depende del trabajo de la jornada? ¿Quién puede parar en un país donde el 11% de hogares monoparentales el 84% está a cargo de mujeres? ¿Quién se hace cargo de niñes o adultes mayores en ese caso? ¿Cuál es la probabilidad de que recaigan en otra mujer de la familia? ¿Cómo hacen para parar aquellas y aquelles que no tienen ningún reaseguro de que eso no les va a costar su trabajo?

Aunque las preguntas queden abiertas, este lunes las trabajadoras de la economía popular se volcarán a las calles con la marea verde, esperando sus respuestas y reclamando que sin tierra, techo y trabajo no hay Ni Una Menos.

Fotos: Prensa UTEP