Violencia institucional

Detenidas por ser trans y pobres

La Policía de la Ciudad detuvo a tres mujeres trans en la puerta del hotel donde viven en Constitución. Gracias a la presión política y el trabajo de las organizaciones sociales pudieron salir, pero con el avance de la cuarentena se agrava de manera preocupante la selectividad de las fuerzas de seguridad.

En el día de ayer, la Policía de la Ciudad volvió a hacer triste gala de su selectividad en el ejercicio del poder durante la cuarentena. A mitad de la tarde, y en un procedimiento viciado de violencia institucional, efectivos detuvieron a tres mujeres trans en la puerta del hotel de Constitución donde viven argumentando que violaban la cuarentena.

Al lugar se acercaron la secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), Georgina Orellano, y el presidente de la Asociación Contra la Violencia Institucional (ACVI), Matías Busso. «Estábamos yendo a asistir a un grupo de compañeras en Flores cuando nos llaman por teléfono avisándonos de las detenciones en la puerta del hotel de Santiago del Estero 1660», comenta Busso. En estos días, AMMAR ha comenzado una campaña de distribución de bolsones de comida y productos de limpieza, haciendo llegar estos víveres hasta los domicilios de las trabajadoras para evitar aglomeraciones.

«Cuando llegamos estaban las tres tiradas en el piso y esposadas en la puerta del hotel», explica el abogado. La policía argumentaba que las mujeres estaban dando vueltas, violando la cuarentena. Sin embargo, las mujeres explicaron que estaban volviendo de una pollería que encontraron cerrada y denunciaron que la policía ingresó al hotel para detenerlas.

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«Llegamos y el oficial Araujo estaba actuando de manera muy prepotente: se refería a ellas en masculino, las llamaba «los trasvestidos» y amenazaba, no solamente con detenerlas, sino con llevarnos a nosotros también, cuando ambos tenemos permiso para circular y además yo soy su abogado», agregó Busso.

Las reacciones al atropello no se hicieron esperar. Inmediatamente se comunicaron legisladoras, diputadas nacionales y se estableció contacto con la Dirección de Violencia Institucional del Ministerio de Seguridad. Las detenidas fueron trasladadas a la comisaría de la Comuna 1, donde el personal policial quería tenerlas demoradas entre 6 y 12 horas. Sin embargo, gracias a la presión política realizada desde diferentes sectores, las mujeres fueron liberadas a las pocas horas.

«Ya veníamos advirtiendo que la cuarentena obligatoria y la presencia policial en las calles empodera de forma negativa a las fuerzas y refuerza la selectividad del poder penal. La policía es discriminatoria y selectiva de por sí y es obvio que, mientras a una persona trans la detienen adentro del hotel donde vive, a un vecino de Palermo lo invitan gentilmente a entrar a su casa», explicó Busso, quien también se desempeña como investigador del Conicet en temas de Seguridad Ciudadana. «Estas mujeres viven hacinadas, en condiciones muy precarias y sobre ellas recae la mayor presión. Queremos que el GCBA aplique el criterio de «la cuarentena en tu barrio» como sucede en las villas: que haya un perímetro donde se puedan mover. Y también marcar una alerta sobre la situación que viven las mujeres más vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires», concluyó Busso.