La pandemia golpea a los más pobres en la Ciudad

Primero las villas, ahora los hoteles familiares

El Operativo Detectar en el barrio de Balvanera dejó en evidencia los altos niveles de contagio en viviendas informales. Gabriel Zicolillo, comunero del Frente de Todos, advierte por la falta de atención del Gobierno porteño a los sectores más vulnerables y reclama un protocolo específico para evitar nuevos casos.

Hace exactamente una semana, culminaba en el barrio de Balvanera el operativo Detectar con un saldo preocupante. Entre 187 hisopados realizados, 104 casos positivos fueron rápidamente derivados a la Unidad Febril de Emergencia (UFU) del Hospital Ramos Mejía. Al igual que sucedió en otros barrios de clase media en la Ciudad de Buenos Aires, el virus se ensañó otra vez contra los sectores más vulnerables: la zona donde se encontraron más casos fue el cuadrante que componen las avenidas Rivadavia, Entre Ríos y Belgrano junto a la calle Alberti. Allí se aglutinó casi el 70% de los positivos, bajo la coincidencia de que en la mayoría de los casos detectados se trataba de viviendas y hoteles donde varias familias comparten baños y cocina. Una situación similar al hacinamiento que sufren miles de personas en las villas porteñas, pero más invisibilizada aún por tratarse de grupos con poca capacidad de presión sobre las autoridades gubernamentales.

El operativo Detectar fue solicitado por el Comité Solidario de Emergencia de la Comuna 3, que previamente ya había hecho junto al Área Programática del Hospital Ramos Mejía y los Cesac 11 y 45 un relevamiento en hoteles, inquilinatos, pensiones y viviendas colectivas. Esto permitió agilizar la búsqueda activa y la detección temprana de casos, el aislamiento y seguimiento de los contactos estrechos. «Sobre la base de esta experiencia solicitamos se atiendan las demandas propias de este territorio, puntualizando sobre las necesidades alimentarias, sanitarias y de hacinamiento, teniendo en cuenta que, con condiciones de desigualdad y pobreza estructural anteriores a la pandemia, resulta muy difícil garantizar condiciones de aislamiento de manera digna para una gran parte de la población», expresaron las y los integrantes del Comité Solidario, que valoraron los resultados del proceso y, al mismo tiempo, solicitaron la elaboración de un protocolo específico de abordaje que contemple la situación de estas familias.

Gabriel Zicolillo es comunero del Frente de Todos e integrante del Comité de Emergencia de la Comuna 3 (Balvanera y San Cristóbal). Si bien destaca el «diálogo» que existe con la administración porteña en tiempos de pandemia, también asegura que «el Gobierno de la Ciudad tiene serias dificultades para resolver las problemáticas de los sectores más vulnerables, cuestión contradictoria porque es allí donde deberían estar más focalizadas las políticas. Nos está costando conseguir asistencia alimentaria y ubicar a la gente que va teniendo contacto con los positivos. Estamos en una situación compleja».

Operativo Detectar en la Comuna 3

De acuerdo con los datos de la Encuesta Anual de Hogares (2018), el 3,2% de las viviendas habitadas en la Ciudad de Buenos Aires son piezas en hotel, pensión, inquilinato, conventillo o construcciones no destinadas a vivienda. Sin embargo, en las Comunas 3 y 1 este porcentaje asciende al 11,9% y 11,4%, respectivamente. Asimismo, dichas comunas son las únicas que tienen más hogares inquilinos que propietarios.

Zicolillo explica que «en la Comuna 3 no tenemos villas, pero nuestros bolsones más vulnerables se encuentran en modo aún más frágil porque ni siquiera tienen la organización que hay dentro de una villa. Nuestros sectores vulnerables se encuentran repartidos a lo largo y a lo ancho de la comuna en casas tomadas, inquilinatos y hoteles familiares. Entonces alcanzar cada una de las viviendas informales nos lleva mucho trabajo en términos logísticos, hay que recorrer manzana por manzana». «Nosotros veníamos planteando que era fundamental que los cuidemos, porque donde entrara el virus iba a ser muy difícil frenar el contagio. No nos escucharon y el resultado es el que se está dando en Balvanera en estos momentos», señala el referente comunal de La Cámpora.

Cabe destacar que la pandemia en este barrio afecta en mayor medida sobre los grupos vulnerables, pero en los sectores medios también hay decenas de casos positivos de COVID-19. «El operativo de la semana pasada va a servir para frenar un poco el contagio. Alrededor de las zonas donde se produjeron los casos, los vecinos se muestran a veces solidarios y en otras ocasiones se despiertan las peores facetas. Lo que queda en evidencia es el destrato del Gobierno porteño a quienes más sufren esta pandemia», dijo el comunero del FdT.

El Hospital Ramos Mejía al borde del «colapso»

Durante toda la semana pasada, el Hospital Ramos Mejía -ubicado en el barrio de Balvanera- recibió a una gran cantidad de pacientes que dieron positivo de COVID-19 luego de efectuarse el Operativo Detectar en la Comuna 3. La mayoría de estos casos, al ser detectados en sus domicilios, fueron de carácter leve. Sin embargo, la gran cantidad de contagiados provenientes de barrios lindantes al nosocomio está generando complicaciones para atender una demanda cada vez mayor.

Claudio Gómez, delegado de Sutecba en el Ramos Mejía, expresó a El Grito del Sur su preocupación: «Se ha incrementado la cantidad de pacientes y estamos al borde del colapso sanitario por falta de camas. Se agravó la situación por falta de personal de enfermería para atender a pacientes y eso hace que se reduzca la cantidad de camas que podemos ofrecer. Tenemos 19 camas de terapia intensiva con respiradores para pacientes de alto riesgo». Además, el Hospital tiene por estos días más de 50 pacientes internados por COVID-19 y otros 30 casos sospechosos.

«Estamos esperando el ingreso de nuevo personal de enfermería para aumentar las camas y que el Gobierno de la Ciudad nos siga proveyendo de elementos de protección personal para evitar que el personal sanitario se contagie. Queremos que nos cuiden», concluyó Gómez.