#LeyDeHumedalesYa

El Congreso empezó a discutir una Ley de Humedales

Luego de varios años de protestas, con una fuerte campaña de reclamo en las redes sociales y con seis proyectos presentados, la Cámara de Diputados inició hoy el debate para alcanzar una Ley de Humedales.

En una nueva jornada de las Eco-Charlas organizadas por la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados de la Nación, luego de varios años de reclamo, con seis proyectos presentados y el mismo día en que el humo de las quemas del Delta del Río Paraná llegó hasta la Ciudad de Buenos Aires, se inauguró esta tarde el debate que busca dar como resultado una Ley de Humedales que regule la actividad en nuestro país. «Los proyectos tienen distintos matices, pero en principio lo que buscamos las organizaciones socioambientales es que se lleve a cabo un debate que incluya a distintos sectores de la sociedad, no solamente al ambientalismo, sino también a aquellos cuyos intereses muchas veces fueron en contra de la aprobación de estos proyectos para poder llegar a una ley que sea lo mejor posible y que pueda ser aprobada», dijo Mercedes Pombo, referenta de Jóvenes por el Clima Argentina, en diálogo con El Grito del Sur.

En las últimas semanas, distintos colectivos y agrupaciones ambientalistas han desarrollado una extensa campaña para lograr instalar en la agenda social la necesidad de una Ley de Humedales en nuestro país. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de humedales? «Éstos son zonas que se inundan de manera permanente o intermitente y que funcionan como grandes sumideros de carbono, además de filtrar, almacenar y regular flujos de agua, con lo cual mitigan inundaciones, entre muchos otros servicios ecosistémicos que aportan», explicó Pombo. «En Argentina se estima que hay aproximadamente un 25 por ciento de superficie que constituye región de humedales, la cual tiene una gran diversidad y características muy heterogéneas», agregó.

Uno de estos humedales es el Delta del Río Paraná, donde se realizan actividades relacionadas con la ganadería, la pesca, la agricultura y economías regionales de aquellas comunidades que habitan el lugar. En este momento se vienen provocando incendios, un hecho que fue cubierto por los medios de comunicación, ya que el humo de estas quemas llegó en los últimos días a grandes centros urbanos como Rosario, y esta mañana inclusive a la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, ésta no es la primera vez que sucede un hecho de estas características y, hasta que no se regule la actividad que se realiza en dichos territorios, estas consecuencias pueden seguir ocurriendo. Sobre este hecho particular, la joven activista opina: «El problema no son las quemas en sí, éstas son una práctica agropecuaria que se hace más que nada en invierno con el objetivo de quemar el pasto para que se renueve, haya rebrotes y así usarlo para ganadería. Pero estas quemas son ilegales y en una escala que provocan una situación ambiental y social desastrosa».

Además, desde Jóvenes por el Clima y distintos espacios convocaron a un twittazo con el hashtag #LeyDeHumedalesYa. «Si bien entendemos que esta cuestión es muy urgente y de una extrema seriedad porque tiene impactos no solamente ambientales, sino también sociales, nuestra responsabilidad es cuidar la salud pública, así que optamos por una medida de lucha que no comprometa a la misma», explicó Pombo.

Luego del intento frustrado de los años 2013 y 2016, cuando los proyectos presentados en el Congreso fueron dilatados «producto del lobby que operó en su contra» y perdieron estado parlamentario, actualmente hay un proyecto presentado en la Cámara de Senadores por Gladys González y Esteban Bullrich, y cinco en Diputados: uno de Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), otro de Brensa Austin y Ximena García (UCR), un tercer proyecto de Graciela Camaño (Consenso Federal), otro de Enrique Estévez (Partido Socialista) y el último que corresponde a Leonardo Grosso, del bloque del Frente de Todos y presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano. Si bien hay algunos matices entre las distintas propuestas, desde Jóvenes por el Clima destacan la voluntad de todos los sectores políticos de dar una respuesta a esta problemática que se viene denunciando desde hace años. «Lo principal es la creación de un Programa Nacional de Humedales, que se establezca un inventario a nivel nacional y también la moratoria o el aplazamiento de intervenciones en zonas que son factibles de ser humedales», planteó Pombo.

Esta semana, el diputado Leonardo Grosso difundió a través de sus redes sociales un video en el que cuenta los ejes principales de su proyecto: «Se establecen multas de hasta 843 millones de pesos y que la quema de humedales sea un delito penal, sancionable y con hasta seis años de prisión. Además, establece la creación de un Consejo Asesor externo compuesto por organizaciones ambientales, investigadores, científicos y más». En la publicación menciona además la situación que se atraviesa actualmente en nuestro país, las consecuencias de la quema de humedales a nivel mundial e invita a los distintos sectores intervinientes a participar del debate sobre esta ley para terminar con el «ecocidio».

Nacho De Vedia, referente del Congreso Urbano Ambiental de Escobar, explicó a este medio que «la Ley de Humedales es central para pensar una política ambiental en la Argentina, teniendo en cuenta que más del 20% del territorio son humedales. Es una ley resistida por los grandes grupos de poder porque toca intereses por el lado de las mineras en el Norte y por el lado del campo, sobre todo en las zonas de Entre Ríos y Santa Fe. Esto se está viendo con los recientes incendios. Y después están los sectores inmobiliarios y todo lo que conocemos en torno a los countries y la construcción sobre humedales». «Es necesario que el Estado pueda regular y ponerle un freno al mercado que avanza en estos territorios. La única forma que haya un ambientalismo popular es a través de la participación en los territorios y que el Estado vaya recogiendo las demandas en este sentido para crear ciudades más igualitarias», señaló.

Históricamente el lobby agropecuario, minero y el inmobiliario se opuso a la regulación de las actividades permitidas en los humedales y fue el responsable de trabar en el palacio legislativo cada una de las propuestas que fueron presentadas. En esta nueva oportunidad, con una agenda consolidada en materia ambiental, que incluye al mismo tiempo una perspectiva social, los colectivos y las organizaciones socioambientales esperan que 2020 sea el año en que la Argentina pueda dar un avance importante en la materia y tome cartas en el asunto.