San Luis se prepara para un Encuentro virtual

La potencia del feminismo se traslada a las redes sociales

La Comisión Organizadora del Encuentro 2020, que debía realizarse en la ciudad de San Luis, decidió generar actividades virtuales con la expectativa de llevar a cabo el evento en forma presencial el año que viene. Habrá un festival con artistas y formatos audiovisuales con temáticas ligadas a los talleres habituales.

En el año 1986 alrededor de mil mujeres, de las cuales muchas aún no se nombraban feministas, se juntaron durante tres días en el Teatro San Martín de la Ciudad de Buenos Aires en lo que sería el primero de una larga serie de Encuentros Nacionales de Mujeres. El evento del cual participaron militantes políticas, trabajadoras agremiadas, integrantes de organizaciones feministas, de organismos de derechos humanos y exiliadas políticas que recién retornaban al país, fue puesto en marcha por una Comisión Organizadora de 45 mujeres. La mayoría de éstas ya había estado en la III Conferencia Mundial de Mujeres en Nairobi (1985) y en los Encuentros Feministas Latinoamericanos y del Caribe que existían desde 1981. A partir de allí, el Encuentro se repitió sucesivamente durante 34 años con las mismas características (ser «horizontales, autogestivos e independientes») llegando a reunir en su última edición a 200 mil mujeres, lesbianas, travestis, trans bisexuales y no binaries en las calles de La Plata.

Fotos: Abril Pérez Torres

Sin embargo, nadie pensó que en 2020 el tiempo se detendría y, por primera vez desde 1986, quienes pensaban recorrer kilómetros de ruta para hacer grupa y quienes iban a recibirles deberían quedarse en sus casas sin el agite y el hormigueo constante que representa el Encuentro en cada ciudad de la que se apropia. En el contexto de la pandemia, la Comisión Organizadora del Encuentro 2020 (que debía realizarse en la ciudad de San Luis) decidió generar actividades virtuales los días 10, 11 y 12 de octubre con la expectativa de poder realizar el evento en forma presencial el año que viene. “Pensamos actividades que sean simbólicas, con la esperanza de hacer el Encuentro presencial en el 2021; entonces, cada una de las subcomisiones pensaron algún formato audiovisual – video, podcast, charlas en vivo- con una temática ligada a los talleres, que se van a realizar durante los mismos días del Encuentro. Además habrá un festival virtual con artistas locales y nacionales», explicó a El Grito del Sur Noelia Aguilar Moriena, integrante de la Comisión Organizadora.

También señaló que “durante las asambleas decidimos que sea algo simbólico y tranquilo entendiendo que la virtualidad también es excluyente y que hay un alto porcentaje de encuentreres que no tienen los privilegios de la tecnología y que sí pueden tener participación cuando nos encontramos cuerpo a cuerpo como históricamente se ha hecho”. Sin embargo, desde San Luis (tierra de comechingones, ranqueles y huarcos, como elles mismes se nombran) saben que es importante no dejar pasar una fecha tan significativa para los feminismos argentinos, especialmente en un momento donde la calle y las plazas, hábitat natural del Encuentro, están vetadas.

Fotos: Abril Pérez Torres

Como los feminismos latinoamericanos, el Encuentro es complejo, cambiante y polivalente. Por eso, durante estos años, las temáticas de los talleres fueron reinventándose. Si al principio estaban focalizadas en la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, la patria potestad compartida y la ley de divorcio, luego aparecieron problemáticas como la relación con el cuerpo, el cooperativismo, el ciber feminismo, el punitivismo y la violencia obstétrica. Al mismo tiempo, se fueron incluyendo otros sujetos identitarios como las lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries (lo cual generó un rechazo de los grupos TERFS), las afro, mujeres de pueblos originarios, putas, gordas, villeras, entre otres. Fue así que el nombre original dejó de ser representativo para volverse encorsetante y surgió la propuesta de renombrarlo como Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans. Esto generó enfrentamientos que se acentuaron durante el último Encuentro, donde la necesidad de incluir otras naciones e identidades quedó explícita y el rechazo de otros sectores también.

“Entendemos que en las redes la potencia de lo plurinacional puede visibilizarse con facilidad porque son temas que no se abordan con frecuencia y ahora están presentes en cada uno de los posteos y las actividades que realizamos. Desde el inicio de esta Comisión Organizadora acordamos que, además de las clásicas subcomisiones, va a haber una plurinacional y disidente para que de manera transversal estos ejes estén presentes y les compañeres nos vayan acompañando y guiando para que este posicionamiento de la plurinacionalidad y lo disidente esté presente en cada una de las actividades que desarrollemos. Es un desafío importante volcar todo esto a las redes sociales, esperemos estar a la altura de las circunstancias. Creemos que sí, que lo vamos a lograr», agregó Aguilar Moriena.

Si bien no habrá este año una versión presencial del Encuentro, la Comisión Organizadora logró que el Concejo Deliberante de la ciudad de San Luis lo declare de interés cultural y legislativo. En ese sentido, Noelia Aguilar Moriena dijo: «Este quehacer cotidiano que tenemos les integrantes de la Comisión Organizadora hace que se sienta un evento que es referencia en Argentina, Latinoamérica y hasta cruzó el charco para llegar a Europa. Ese desafío lo sentimos, está presente en la tierra de huarcos, comechingones y ranqueles y va invadiendo los barrios puntanos».

Fotos: Abril Pérez Torres

Noelia explicó que el desafío de trasladar el Encuentro al formato online está dejando muchísimo aprendizaje y crecimiento de los activismos en San Luis, lo cual invita a revisar y profundizar en el quehacer cotidiano de la organización feminista. También entiende que sostener la organización del  Encuentro en este contexto es un privilegio para aquellas que no tuvieron que abandonarlo para dedicarse a las tareas del hogar o afrontar la crisis económica. «Nos seguimos organizando, sosteniendo y también nos sostienen desde afuera les compañeres de los demás territorios que nos apoyan y nos mandan aliento. Sabemos que este Encuentro va a dejar y está dejando un montón en este territorio», aseguró.

Octubre es un mes teñido de verde y violeta con pañuelos y bombos. Octubre son horas de micro, auto o avión que salen de diferentes partes del país para encontrarse. Octubre es la vibra nerviosa del antes y la potencia del después. Ahora todo eso se aleja pero no se apaga y, aún en la distancia, algo que siempre buscó romper esa multitud colectiva (y colectivizada) queda: el espíritu de calles repletas, las miradas cómplices, las sonrisas de labios pintados y el glitter compartido en cada marcha.

 

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