Exigen que el ex taller clandestino sea convertido en un espacio de DDHH

Para que «Luis Viale» sea un sitio de la memoria contra la trata laboral

La legisladora Victoria Montenegro se reunió con los familiares de las víctimas del incendio del emblemático taller clandestino, donde murieron seis personas en 2006. Reclaman que el inmueble sea declarado como sitio de memoria, en busca de reparación. Los crímenes y la red de trata y explotación infantil aún están impunes.

Una chispa que prendió en una tela terminó en las llamas que consumieron todo el subsuelo del inmueble de la calle Luis Viale al 1269 en marzo de 2006, hace ya casi 15 años. Seis personas, entre ellas una mujer de 25 años embarazada, un adolescente y cuatro niñes fallecieron por el incendio. Todos ellos trabajaban en el taller textil clandestino que funcionaba en el lugar. La tragedia quedó impune –sólo fue condenado el casero del lugar– y desnudó la trama de explotación infantil y trata laboral que existía entonces en la Ciudad de Buenos Aires. Parte de la lucha de familiares de las víctimas por justicia y reparación pasa por reclamar que el inmueble sea expropiado y convertido en un sitio de memoria.

El año pasado, presentaron un proyecto en la Legislatura para que sea declarado “Sitio de la Memoria Contra la Trata de Personas con Fines de Explotación Laboral, Calle Luis Viale”, que es impulsado por la legisladora Victoria Montenegro, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura, quien se reunió esta mañana con los familiares.

Después de largos años de lucha, los familiares denuncian que continúa la impunidad: no solo la Justicia no ha avanzado sobre los responsables sino que incluso, en mayo del año pasado, el juez penal Alberto Baños liberó de culpa a los patrones del taller Jaime Geiler y Daniel Fischberg.

En el incendio del 30 de marzo de 2006 fallecieron Juana Vilca (25 años de edad), Wilfredo Quispe (15 años), Elías Carabajal (4 años), Rodrigo Carabajal (4 años), Luis Quispe (4 años) y Harry Rodríguez (3 años). La tragedia desnudó una red de trata de personas y explotación infantil ligada a la industria de la moda.

Los familiares de las víctimas exigen que el inmueble donde ocurrió el incendio sea declarado como patrimonio de la Ciudad y se proceda a levantar en ella un sitio de memoria por los masacrados y contra la Trata con fines de explotación laboral.