De la 芦foto禄 al 芦subregistro禄: el Censo de personas en situaci贸n de calle, desde adentro

馃殩 El Gobierno porte帽o realiz贸 el martes el Censo de Personas en Situaci贸n de Calle. Las organizaciones denunciaron que la Ciudad "se cort贸 sola". "No vamos a ser c贸mplices de un subregistro", dijeron.

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Una veintena de camionetas de la flota oficial salen a la calle en fila desde la sede que el Programa Buenos Aires Presente (BAP) tiene bajo la Autopista 25 de Mayo, en Constituci贸n, cada una de ellas con una hoja de ruta particular. Apenas llega, a las ocho de la noche en punto, la ministra de Desarrollo Humano y H谩bitat porte帽a, Mar铆a Migliore, entra a una sala que hace de centro de operaciones: all铆 se van a monitorear los recorridos durante toda la madrugada. Una pantalla gigante proyecta un mapa escaneado de la Ciudad, el mismo que muestran unas seis computadoras dispuestas sobre un escritorio todav铆a vac铆o de censistas. 鈥淟a idea hoy es tomar una foto real de cu谩ntas personas duermen en la calle, y d贸nde est谩 cada una鈥, dice la ministra en una suerte de ronda distendida frente a periodistas. El titular del BAP, Maximiliano Corach, ultima detalles. Va abrigado con un camper贸n que lleva impreso en la espalda el n煤mero 108, al que los vecinos y las vecinas de la Ciudad suelen llamar cuando detectan a una persona sin techo. Es el sexto censo que organiza. 鈥淵 es el operativo m谩s grande que realizamos hasta ahora鈥, agrega. El director del Centro de Estad铆sticas y Censos, Jos茅 Donati, tambi茅n se hace un tiempo para explicar la metodolog铆a del relevamiento, avalada por la UCA, dice. Una delegaci贸n de trabajadoras sociales de la Asesor铆a Tutelar General, presidida por Carolina Stanley, est谩 por salir tambi茅n, planilla en mano, en calidad de veedores. Hay pleno de funcionarios presentes. Semejante despliegue, sin embargo, contrasta con una ausencia ruidosa: las organizaciones sociales que trabajan a diario la problem谩tica y los organismos p煤blicos que deber铆an legitimar todo lo que est谩 por suceder, no est谩n. 聽

Este a帽o, el censo oficial de personas en situaci贸n de calle del Gobierno porte帽o debi贸 haber sido de otra manera. Al menos esa era la intenci贸n: en diciembre pasado, Proyecto 7, el CELS, la ACIJ, la Asamblea Popular de Personas en Situaci贸n de Calle, el Ministerio P煤blico de la Defensa y la propia Defensor铆a del Pueblo firmaron un acta de acuerdo con Migliore para unificar criterios y hacer un 煤nico relevamiento, todos juntos. El acuerdo fue un hecho pol铆tico porque en 2019 -a帽o de los 煤ltimos datos disponibles- las organizaciones y los organismos relevaron por su cuenta 7251 personas sin techo en su Censo Popular; la Ciudad, apenas 1146. La idea original era achicar esa brecha imposible y que las pol铆ticas p煤blicas dieran un salto m谩s all谩 del asistencialismo. Era todo ganancia: la ministra barr铆a con a帽os de desacuerdos y las organizaciones lograban hacerse escuchar. Pero, un mes antes de la fecha fijada (en principio iba a ser en abril), la mesa de di谩logo empez贸 a resquebrajarse y termin贸 por romperse la semana pasada.  

鈥淧ara nosotros es una pena que no haya habido acuerdo, pero igualmente tomamos muchas de las recomendaciones que introdujeron las organizaciones durante los meses que dur贸 el di谩logo鈥, dijo Migliore a El Grito del Sur. 鈥淟a pregunta por la autopercepci贸n de g茅nero en el cuestionario es una de ellas, por la salud mental, las adicciones, que no estaban en a帽os anteriores. Tambi茅n tomamos el pedido de incorporar nuevas cuadrillas al recorrido y de censar en los paradores y centros de d铆a, que siguen abiertos las 24 horas desde el inicio de la pandemia. Nosotros valoramos mucho esos aportes y queremos seguir apostando a dialogar y quiz谩s que el a帽o que viene se pueda hacer de conjunto. Pero no hubo acuerdo fundamental en la cantidad de d铆as y horarios en los que hacer las recorridas. Creemos que el del Censo Popular es un m茅todo falible de contar personas por duplicado y lo que nosotros buscamos es una foto de la gente que duerme efectivamente en la calle, para planificar c贸mo vamos a asistirlos durante el a帽o鈥, especific贸 la ministra.

Foto: Pedro Palacios

Las organizaciones no piensan igual. En un comunicado conjunto, Proyecto 7, el CELS y otras cuatro organizaciones denunciaron que el Gobierno porte帽o 鈥渋ncumpli贸 los acuerdos鈥 y, b谩sicamente, se cort贸 solo. De hecho, hasta la semana pasada, el propio Corach jugaba a las escondidas con la fecha en que el censo se iba a concretar. Algunos organismos la conocieron pr谩cticamente sobre la hora. La Defensor铆a del Pueblo, que hizo de veedora durante todos los censos oficiales (pese a que ya recib铆an entonces cr铆ticas de todos los sectores), se termin贸 de bajar minutos antes y firm贸 otro comunicado en el que se lamenta por la 鈥渙portunidad desaprovechada de contar con informaci贸n precisa y cualitativa que siente las bases para el dise帽o de pol铆ticas habitacionales superadoras鈥.

Durante los encuentros del di谩logo que termin贸 por romperse, 鈥渟e busc贸 reducir el rol de las organizaciones sociales y organismos de defensa a observadores no participantes y se desconoci贸 el pedido, argumentado, de extender la duraci贸n del censo y se adjudic贸 a la falta de tiempo la toma unilateral de decisiones sobre la metodolog铆a鈥, explica el comunicado de Proyecto 7.

Calles desoladas

La noche porte帽a, despu茅s de las diez, en plena vigencia del toque de queda sanitario, es mayormente silenciosa. Apenas circulan algunos colectivos y taxis, y alg煤n que otro particular, por las principales avenidas. Rivadavia a la altura de Primera Junta es un desierto, iluminado por dem谩s: ante tanto vac铆o, la luminaria p煤blica pareciera alumbrar un escenario sin actores. Son condiciones 贸ptimas para detectar a quienes duermen en las entradas de los edificios, tapados hasta los dientes, ranchadas con sus b谩rtulos, fantasmas que circulan solos o llevando un carro de cartones. Pero a bordo de una de las camionetas del BAP, no pasa nada.

Foto: prensa GCBA

Casi son las doce de la noche y la cuadrilla encargada de barrer el centro geogr谩fico de la Ciudad apenas lleva contadas diez personas en situaci贸n de calle (el censo popular, en 2019, cont贸 181 en el mismo barrio). Es inevitable la sorpresa, la desaz贸n de las censistas. 驴D贸nde fue todo el mundo?

El chofer va cantando las ranchadas que detecta al paso mientras maneja. En Bonifacio al 600 se帽ala la mano derecha: bingo. Despu茅s de hora y media de girar hay una primera parada. Las censistas bajan. Empieza el 鈥渁bordaje鈥, como le dicen. Despu茅s de presentarse, preguntar nombre y algunos detalles m谩s, la censista despliega el men煤 de opciones de la asistencia social de que dispone el Gobierno porte帽o: si tiene la tarjeta Ciudadan铆a Porte帽a, de 6 mil pesos, una suerte de plan social local; si acudi贸 a alg煤n parador en el 煤ltimo tiempo y por qu茅 esa noche no est谩 dentro de alguno; si sabe que, en el 煤ltimo tiempo, la Ciudad flexibiliz贸 las condiciones para acceder al subsidio habitacional para poder alquilar temporariamente una pieza con ba帽o y cocina compartidos en alg煤n hotel o pensi贸n.

鈥揧o estoy tramitando el DNI. Quiero salir de este infierno, claro鈥, le responde un var贸n que hace lo imposible por contar adem谩s que estuvo en la guerra de Malvinas. Se separ贸 en 2014, dice, y desde entonces est谩 en la calle. El fr铆o le molesta, pero hay cosas peores en la calle, explica.

Foto: Pedro Palacios

El cuestionario indaga mayormente por la edad, el lugar de nacimiento (驴es porte帽o o vino del Conurbano?), si tiene DNI, si tiene certificado de discapacidad, si se considera var贸n, mujer, mujer trans, var贸n trans, travesti u 鈥渙tros鈥; qu茅 estudios complet贸, si us贸 recientemente el sistema de salud. No hay preguntas sobre Covid, ni sobre vacunaci贸n: no se pudo saber a ciencia cierta si el entrevistado, en edad y condiciones de riesgo, tiene idea al menos de que la Ciudad est谩 vacunando a personas que como 茅l son poblaci贸n de riesgo.

鈥揈l BAP, s铆 el BAP 鈥搑esponde otro, sobre Alberdi. 鈥揂c谩 hacemos un chiste que dice que cuando la gente llama al 108, ah铆 BAP, r谩pido鈥, se r铆e solo. 鈥撀縏en茅s algo para comer? 驴No, no? 鈥損regunta.

Se sabe en la calle que el BAP es la cara 鈥渂uena鈥 del Gobierno porte帽o. Las camionetas de Espacio P煤blico, la secretar铆a que conduce Eduardo Machiavelli -jefe de campa帽a de Rodr铆guez Larreta-, son la otra cara. Los operativos de Espacio P煤blico fueron denunciados m谩s de una vez como violentos, coordinados con la Polic铆a de la Ciudad. No ofrecen ni las frazadas ni la comida ni la invitaci贸n a dormir en alg煤n refugio como hace el BAP. En 2012, la Defensor铆a del Pueblo denunci贸 que ofrec铆an patadas, una pr谩ctica que las organizaciones sociales y ONGs que recorren las calles dicen que cada tanto vuelven a aparecer en el relato de sus destinatarios. Y que en la previa del censo volvi贸 a suceder.

鈥淓ntristece e indigna escuchar a nuestrxs compa帽erxs que nos cuenten que pas贸 Espacio P煤blico, que nos relaten que ‘se llevaron el colch贸n‘, ‘me tiraron mis cosas’ y que cada d铆a nos pidan a las organizaciones ropa de abrigo, frazadas, colchones, zapatillas鈥, denunci贸 la Asamblea de Personas en Situaci贸n de Calle pocos d铆as antes del relevamiento oficial. Subieron a sus redes sociales la filmaci贸n, hecha por un vecino, de un desalojo violento de febrero de este a帽o realizado de madrugada en pleno Corrientes y Riobamba; y otro del 4 de mayo en C贸rdoba y S谩nchez de Bustamante.

Dentro del BAP tampoco es todo color de rosas. La mayor铆a de las trabajadoras no forman parte de la planta permanente. Un grupo denunci贸 que a inicios de la pandemia sal铆an a las calles sin protecci贸n contra el Covid, y que carec铆an de herramientas para abordar a los adultos mayores.

Foto: prensa GCBA

Foto vs. Subregistro

El s谩bado pasado, Guillermo encontr贸 a Hugo, su compa帽ero de ranchada, en pleno ataque card铆aco. Convulsionaba sin parar, sobre el Metrob煤s de Chile e Independencia. Despu茅s se desvaneci贸 y dej贸 de respirar. El SAME constat贸 su muerte a las 11 de la ma帽ana.

En poco m谩s de un a帽o, murieron diez personas en situaci贸n de calle. Algunas v铆ctimas del fr铆o despu茅s de un desalojo, otras asesinadas, incluso calcinadas. Varios casos tomaron estado p煤blico y pusieron al Gobierno de la Ciudad a dar explicaciones, como sucedi贸 con el caso M, la nena que fue secuestrada en Lugano y encontrada d铆as m谩s tarde en Luj谩n, de la mano de otro adulto var贸n tambi茅n en calle.

Para Migliore, ese caso explica la din谩mica que adquiere la problem谩tica. 鈥淟a mam谩 de M tiene un problema de adicciones y la estamos apoyando. A nosotros nos preocupa la urgencia primero, y para eso desplegamos el Operativo Fr铆o, con todos los refugios abiertos las 24 horas todo el a帽o. Y por eso tambi茅n el censo: en 2019 contaron 1146 personas y ampliamos en 1100 camas el sistema. Pero hay otros temas m谩s profundos que tienen que ver con la salud mental, con las adicciones, que requieren un abordaje integral, y estamos trabajando con esa perspectiva, para que se pueda reconstruir un proyecto de vida鈥, dice.

Corach asiente. 鈥淗ay personas en calle hace muchos a帽os, con las que pudimos entablar una relaci贸n m谩s cercana, otras con las que no tanto porque parten de una situaci贸n m谩s complicada. Pero en general hay un acumulado de personas a las que les cuesta mucho salir de la calle鈥, explica.

驴D贸nde encaja, en toda la pol铆tica p煤blica destinada a la gente en calle, un censo todos los a帽os? Para las distintas organizaciones, es un tema central: no se puede desconocer la magnitud del problem谩tica si se la quiere solucionar. Varios amparos, el 煤ltimo de hace dos a帽os, obligaban al Gobierno porte帽o a convocarlas para consensuar un m茅todo que convenciera a todas las partes. As铆 lo pide tambi茅n la ley 3076, de avanzada, que reconoce desde 2011 los derechos de las personas en calle en la Ciudad, y que brinda el marco legal del relevamiento.

Foto: Pedro Palacios

鈥淟a metodolog铆a es pol铆tica. Nos invitaron nada m谩s para observar, para avalar desde afuera su propio m茅todo. Y no vamos a ser c贸mplices de un subregistro鈥, dijeron a este medio desde la Asamblea, la primera de las organizaciones en bajarse de la invitaci贸n.

La objeci贸n principal de las organizaciones con el censo oficial pasa por su extensi贸n: mientras la Ciudad busca una 鈥渇oto鈥 de una noche, el Censo Popular recorri贸 las calles durante una semana entera, en varios momentos del d铆a. Donati, de la Direcci贸n de Estad铆sticas, retruca que de esa forma se pueden duplicar las personas contadas y se escuda en el aval que consigui贸 de la UNTREF y la UCA. Fuera de micr贸fono, los funcionarios porte帽os hablan de dificultades para coordinar por la confrontaci贸n pol铆tica en la que entraron Naci贸n y Ciudad este a帽o, electoral.

La discusi贸n seguir谩 sin resolverse: de fondo hay dos formas de entender 鈥搚 dos experiencias muy distintas鈥 qu茅 es lo que pasa en la calle todos los d铆as, a la vista de todxs.

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Matias Ferrari

Periodista, comunicador y militante social. Trabaj贸 en P谩gina/12 y colabor贸 en la investigaci贸n del libro "Macristocracia" publicado por Editorial Planeta.