Médicos por la Verdad o la política de negar una pandemia

😠 "Médicos por la Verdad Argentina" creció el año pasado al calor del rechazo a las medidas sanitarias impuestas por la pandemia. ¿Quiénes son y qué piensan estos negacionistas organizados?

Si bien ganaron en popularidad esta última semana, tras las manifestaciones anti cuarentena del pasado 25 de mayo, el fenómeno de «Médicos por la Verdad Argentina» creció con fuerza el año pasado en señal de rebeldía hacia las medidas de confinamiento que decretó el presidente Alberto Fernández. Precisamente la pandemia representó una oportunidad para que, desde la organización, pudieran radicalizar sus posiciones y canalizarlas en el ámbito público, mientras rige un decreto que prohíbe este tipo de manifestaciones.

Médicos por la Verdad nació en España de la mano de Ángel Ruiz-Valdepeñas, el primer médico español que se animó a cuestionar públicamente el confinamiento, las pruebas PCR y los barbijos. En ese marco, definió al coronavirus como «una falsa pandemia». Desde la Argentina sus principales referentes tomaron el mismo camino del negacionismo, difundiendo desinformaciones durante todo el 2020 y asustando a las personas este año en medio de la campaña de vacunación más grande de la historia. 

«Cuando declararon la cuarentena, nuestros políticos actuales decidieron que no eran necesarias las autopsias y que no era importante saber de qué moría la gente en una pandemia. Cuando escuchás en el noticiero que murieron tantas personas de coronavirus, eso es mentira porque no lo avala una autopsia. Pero vos te lo creíste y así hicieron la estadística. En base a eso cierran actividades», señaló en una reciente actividad al aire libre -donde no existía distanciamiento social ni uso de barbijos- Mariano Arriaga, oftalmólogo y líder de Médicos por la Verdad Argentina. Arriaga (foto abajo) fue imputado esta semana por «instigación al delito» tras protagonizar una concentración en el Monumento a la Bandera (Rosario) a la cual convocó mediante redes sociales. 

La red negacionista se expande por todo el mundo

En Argentina, Médicos por la Verdad se lanzó oficialmente el 25 de julio de 2020 y se autodefinen como «médicos y profesionales que investigan la verdad sobre los acontecimientos que desencadenaron la denominada pandemia global del SARS-CoV-2, y sobre las extremas medidas sanitarias ejecutadas por gobiernos sin fundamento científico». 

Además de Arriaga, su otra referente es Chinda Concepción Brandolino, también conocida como «la mujer de la ola celeste» por su militancia en contra de la legalización del aborto. De acuerdo con el portal Chequeado.com, en 2019 Brandolino intentó sin éxito ser precandidata a presidente por Unite -el partido que llevó a Espert como cabeza de lista- y finalmente llamó a votar al Frente Patriótico de Alejandro Biondini, a quien se lo acusa de cercanía con el nazismo. 

En diálogo con El Grito del Sur, Pablo Scapelatto -jefe de Infectología del Hospital Santojanni y miembro de la SADI (Sociedad Argentina de Infectología)- analiza el surgimiento de Médicos por la Verdad: «Es un tema absolutamente complejo, a lo largo de la historia humana han habido grupos que se arrogaron el conocimiento por fuera de los métodos científicos. Cuando este proceder es muy obcecado, tenemos conductas como éstas».     

Actualmente Médicos por la Verdad está presente en más de 15 países, entre los que se destacan Paraguay, Bolivia, Uruguay, Ecuador, Chile, Venezuela, Colombia, México y Alemania. La capacidad organizativa de este grupo ultraconservador da cuenta que detrás de su expansión continental existen poderosos intereses políticos y económicos, entre los que se cuentan iglesias evangélicas referenciadas en el presidente de Brasil Jair Bolsonaro.

¿Qué peligros trae la difusión de estas posturas?

«Estos grupos realizan un gran daño a la salud pública y a los sistemas sanitarios, puesto que se guían por conductas perjudiciales: desde la postura anti vacunas hasta la adopción de medidas terapéuticas o de prevención no probadamente eficaces. Esto lleva al descrédito de medidas que sí lo son», señala Pablo Scapelatto. 

El integrante de la SADI se muestra preocupado por la difusión de estas conductas negacionistas, que tienen cierta presencia en los medios masivos de comunicación como se vio recientemente en el caso de la conductora Viviana Canosa tomando dióxido de cloro en su programa de televisión. «Afortunadamente tienen más prensa que penetración a nivel individual, uno habla con pacientes y nota que la mayoría no pone crédito en ese tipo de prédicas. No obstante, son ciertamente peligrosos», concluye el infectólogo.

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.