«Cuando Macri habla sobre Cuba, lo hace con la hipocresía más desenfrenada»

🧐 El vicepresidente del Parlasur, Oscar Laborde, analizó el daño político de la participación argentina en el golpe de Estado en Bolivia, las declaraciones de Macri frente a las protestas en Cuba y la actual conflictividad al interior del Mercosur.

Oscar Laborde es vicepresidente del Parlasur y presidente del Observatorio de la Democracia que pertenece a dicho organismo regional. Frente a la denuncia del Gobierno contra el ex presidente Mauricio Macri por contrabando de armas en lo que fue un respaldo material al golpe de Estado en Bolivia, el parlamentario argentino por el Frente de Todos viajó esta semana a la ciudad de La Paz para encontrarse con el presidente de Bolivia, Luis Arce, y ponerse a disposición para que se esclarezcan los hechos. Precisamente, desde el Parlasur realizan este viernes una reunión especial de la Comisión de Ciudadanía y Derechos Humanos -presidida por el diputado Gastón Harispe- para analizar las denuncias de envío de armas a Bolivia por parte de la anterior administración nacional. Allí participan, entre otros, el actual embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro; el embajador boliviano en Argentina, Ramiro Tapia; el secretario de DDHH de la Cancillería Argentina, Remo Carlotto; y el propio Oscar Laborde.

En una entrevista con El Grito del Sur, Laborde analizó el daño político de la participación argentina en el golpe de Estado en Bolivia, las declaraciones de Macri frente a las protestas en Cuba y la actual conflictividad al interior del Mercosur. «Más allá de los tironeos en las negociaciones, el Mercosur sigue funcionando y hemos recuperado a Brasil como principal socio comercial de la Argentina», asegura.

Esta semana te reuniste en La Paz con el presidente de Bolivia, Luis Arce. ¿Qué mensaje te dio respecto a la participación del gobierno argentino en el golpe de Estado de 2019? 

Hay mucha preocupación porque ellos van descubriendo que hubo asistencia posterior al Golpe, pero también colaboración con anterioridad. Es grave ayudar a un gobierno golpista, pero mucho peor ayudar a los golpistas a llegar al gobierno. La gravedad de un golpe de Estado se duplica cuando hay injerencia de un Estado externo. Bolivia es integrante del Parlasur y nos pusimos a disposición para ayudar. 

¿Qué rol está jugando el Parlasur para intentar esclarecer estos hechos y que no queden impunes?

Siendo una expresión plural de diferentes sectores políticos, el Parlasur determinó el 11 de noviembre de 2019 que lo ocurrido en Bolivia había sido un golpe de Estado. Ahora estamos formando una comisión investigadora para que sigan estos hechos. Ésta va a vincularse con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La iniciativa culminará en un informe para dilucidar cuánto hubo de asistencia para que los golpistas pudieran romper el orden constitucional, así como reprimir en Sacaba y Senkata.

¿Qué daño político genera en la región el hecho de que países vecinos como Argentina y Ecuador hayan brindado asistencia para el Golpe en Bolivia?

Más allá de qué gobierno lo haga, se trata de problemas entre los Estados. Y después está el tema del debilitamiento de la democracia, porque luego de la década de los 70 y 80 se había terminado el problema de la interrupción institucional. Ahora, la derecha vuelve a hostigar la democracia al no tener posibilidades virtuosas de poder triunfar electoralmente en muchos países. Para ello proscribe candidatos y partidos, persigue dirigentes y demora la información de los resultados electorales.

Oscar Laborde junto al presidente de Bolivia, Luis Arce

No sólo el expresidente Macri está complicado en este sentido, sino que también el gobernador de Jujuy Gerardo Morales habría sido partícipe. ¿Hasta dónde creés que pueden llegar los diferentes niveles de Justicia en la investigación de este caso?

Espero que lejos. Pocos días antes del golpe viajaron en un mismo avión el gobernador Morales y el dirigente separatista cruceño Luis Fernando Camacho. En ese momento llegó Ivanka Trump a la Argentina y nunca quedó claro qué había en ese avión. Otro dato extraño es que dos delegados de la AFI estuvieron presentes en Bolivia, lo cual también debe ser investigado. Es un tema grave, pero hay que tener paciencia para que se aporten datos concretos. Creo que el expresidente Macri, el gobernador Morales y la ex ministra Patricia Bullrich están muy comprometidos. 

Por un lado, Macri dio apoyo material a los golpistas bolivianos y ahora salió a pedir el fin de lo que él llama «dictadura» en Cuba. ¿Cuál es el concepto de democracia que maneja la derecha latinoamericana? 

La derecha latinoamericana ha decidido no tener ningún vínculo con la verdad y hoy actúa con la hipocresía más desenfrenada. Es difícil atenerse a las palabras literales de Macri sobre Cuba porque utiliza la hipocresía con total habitualidad. Sus intereses responden a los grupos de la élite económica vinculada al imperio. Es una pena, puesto que en otros países hay una derecha conservadora que tiene un proyecto de país -muy diferente al del movimiento popular- pero la derecha que representa Macri es hipócrita, autoritaria y antidemocrática.

¿Qué hay detrás de la actual conflictividad al interior del Mercosur? ¿Por qué se insiste desde hace varios años en acuerdos de libre comercio con otros países?

Más allá de los tironeos en las negociaciones, el Mercosur sigue funcionando. El nivel de comercio no ha bajado; de hecho, hemos recuperado a Brasil como principal socio comercial de la Argentina. Hay diferentes proyectos al interior del Mercosur, siempre los hubo y más ahora con la presencia de los gobiernos neoliberales de Brasil y Uruguay. Hay algunos que insisten más en el espíritu agro-exportador y pretenden firmar acuerdos de libre comercio, mientras que los sectores industriales pretenden lo contrario. Yo creo que hay que considerar la presión de Brasil y Uruguay respecto al arancel: en ese sentido, no debe haber una baja indiscriminada pero sí un estudio rama por rama de la industria para evaluar una readecuación. El libre comercio, como algunos pretenden, nunca va a ser conveniente. 

Como presidente del Observatorio de la Democracia del Parlasur, ¿qué balance te merece las idas y vueltas de la Justicia Electoral en Perú para proclamar al presidente electo Pedro Castillo?

Pedro Castillo va a ser el presidente del Perú. Todas las chicanas y demoras no van a evitar que asuma el 28 de julio. Yo creo que hubo, por un lado, maniobras de Keiko Fujimori quien pretendió prolongar la incertidumbre a pesar de la certeza de su derrota, pero ni la OEA la escuchó; y por otro lado, al establishment peruano no le vino mal esta situación porque Pedro Castillo llega muy sobre la hora para preparar la transición y los propios equipos que lo van a acompañar al frente del Estado. Hay un riesgo que tenga que empezar a gobernar con los que ya están allí. Él ha hecho un acuerdo amplio y espero que tenga la capacidad para conducir al Perú. 

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.