Ni princesas ni superh茅roes: voces de tres ilustradoras feministas

馃帹 En di谩logo con este medio, tres ilustradoras feministas se animaron a charlar sobre su trabajo, la decisi贸n de mostrarse vulnerables en redes sociales y las estrategias para abrirse paso en un terreno hist贸ricamente masculinizado.

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Cuerpos de palotes, colores planos, ojos redondos, frases escritas con caligraf铆a infantil. Entre lo cursi y lo carnal, hace algunos a帽os las ilustradoras feministas comenzaron a ganar visibilidad a trav茅s de las redes sociales. An茅cdotas cotidianas, romances fallidos y angustias frecuentes son algunas de las historias que narran estas vi帽etas virales donde los personajes, lejos del prototipo de superh茅roe, se equivocan, se muestran vulnerables o tienen s铆ndrome de la impostora. As铆, apelando a una franqueza descarnada, estos dibujitos lograron cristalizar las experiencias comunes y manifestar sentimientos que de otra forma ser铆an pol铆ticamente incorrectos.

Pero, 驴qui茅n est谩 detr谩s de estas im谩genes? El Grito del Sur habl贸 con tres ilustradoras feministas sobre su trabajo, la decisi贸n de mostrarse vulnerables en redes sociales y las estrategias para abrirse paso en un terreno hist贸ricamente masculinizado.

Do帽a Batata

Muri贸 de exagerada es el t铆tulo del primer libro de Mar铆a Jos茅 Corbelle, m谩s conocida como Do帽a Batata. Dise帽adora de imagen y sonido, aunque dibuja desde chiquita, Corbelle termin贸 de adentrarse en la ilustraci贸n cuando decidi贸 crear sus propias telas estampadas para hacer encuadernaci贸n artesanal. 鈥淪iempre me gust贸 dibujar pero no me imaginaba dedic谩ndome a esto鈥, explic贸 la joven que se form贸 de la mano de Power Paola.

鈥淵o pensaba que todo el mundo dibujaba bien menos yo, hasta que entend铆 que no exist铆a ni dibujar bien o mal, sino que se trataba de encontrar lo que ten铆a para decir. Todo ese proceso me llev贸 un tiempo: entender qu茅 ten铆a para decir, c贸mo lo quer铆a decir y despu茅s animarme a mostrarlo鈥. Entre im谩genes de Leo Mattioli, diskettes y modelos de celulares old school, la ilustradora porte帽a que alcanza los 345 mil seguidores en Instagram publica frases tan reales como 鈥淔an de creerme incapaz de hacer cosas que s茅 que puedo hacer鈥. 

鈥淵o dibujaba un mont贸n cuando era chica, pero despu茅s en la adolescencia lo dej茅. Una vez jugando al Pictionary me gust贸 un dibujo, lo sub铆 a Twitter y la gente comenz贸 a compartirlo鈥, cont贸 desde C贸rdoba Gabuleta, quien est谩 a punto de editar un libro con sus ilustraciones. 鈥淎 veces me arrepiento de no haber tomado las decisiones con m谩s tiempo, pero es algo que me gust贸 y fue formando una identidad. Yo podr铆a intentar dibujar de manera realista pero este es mi estilo, me gusta y no me quiero correr鈥, asegur贸 la creadora de la tienda Filigrana de ideas donde imprime almohadones, tazas y cuadernos con im谩genes de gatitos y chicas con pelo de colores pastel. 

Si bien desde el siglo XX las vanguardias demostraron que no hac铆a falta pintar de forma mim茅tica para crear una obra de arte, el ideal hiperrealista sigue pregnando en el inconsciente colectivo. En ese sentido, las entrevistadas admitieron que construir un lenguaje propio y apostar por una est茅tica personal, muchas veces m谩s similar a la espontaneidad del boceto o la frescura del garabato cotidiano, fue todo un desaf铆o.

Flo Meije

鈥淧ara les que crecimos sin Internet, la referencia siempre fue el dibujo hiperrealista. Ahora hay un espectro mucho m谩s amplio que est谩 buen铆simo, porque no solo ves lo que te muestran los medios hegem贸nicos -agreg贸 Do帽a Batata-. No hay una sola manera de contar algo, yo no tengo que dibujar todos los detalles para expresar lo que me pasa. Est谩 bueno que cada uno conozca las caracter铆sticas que tiene para aceptarlas y trabajar con eso. Tiene que haber lugar para todos, no sirve que el dibujo sea un 谩mbito reducido para cierto grupo de virtuosos鈥. 

Sobre animarse a compartir las experiencias personales, especialmente aquellas vergonzosas, Gabuleta entiende que deber铆a normalizarse, ya que puede ser una herramienta para que otres se sientan identificades y se adentren en temas tab煤.  鈥淵o no tuve una vida f谩cil, tuve que dejar la carrera por la ansiedad, me cuesta viajar por la agorafobia y otras cosas que hacen que a veces lidie con algunas dificultades. En mis dibujos no me dan ganas de ocultar eso y tampoco puedo fingirlo. No me gustar铆a representar a una persona que tiene todo bajo control, porque la gente tampoco empatiza con eso. Me interesa abordar la salud mental porque capaz alguien puede ver la vi帽eta y empatizar m谩s que con una nota de diario鈥, afirm贸. 

鈥淟a figura del artista ya de por s铆 es de un egocentrismo total, as铆 que l贸gico que me inspiren mis propios sentimientos y emociones鈥, explic贸 a este medio Flo Meije, dibujante e ilustradora que traslada a la cer谩mica sus dise帽os kitsch con stickers y logos de golosinas. 鈥淢e interesa investigar c贸mo expresar exactamente lo que me pasa, la vulnerabilidad, la ternura, la tristeza, el enojo, todo eso contado de la forma m谩s honesta que se pueda en el momento. Ah铆 es donde ayuda aprender herramientas nuevas y conocer c贸mo resuelven otres artistas (no necesariamente ilustradores) la presentaci贸n y representaci贸n de esas emociones鈥, narr贸 la joven que, asegur贸, nunca quiso dedicarse a otra cosa. 

鈥淢e tomo muy poco en serio las cosas que pasan as铆 que si alguien opina me r铆o鈥, brome贸 Do帽a Batata. 芦Al principio me costaba o me daba m谩s verg眉enza contar cosas personales que cualquiera pod铆a ver, desde mi mam谩 hasta un desconocido. Pero despu茅s me di cuenta que es normal, que la gente siempre va a hablar, pueda o no identificarse鈥. 

Gabuleta

En 2018, con el primer debate parlamentario del aborto, muchas ilustradoras feministas se juntaron para pronunciarse a favor de la ley y acompa帽ar tanto desde la calle como en las redes. De esta manera se generaron alianzas a nivel federal que quedaron plasmadas en p谩ginas como L铆nea Peluda. Estas iniciativas permitieron que mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries dentro del mundillo gr谩fico trazaran redes para ganar terreno en un espacio donde lo femenino suele estar desvalorizado.

鈥淐omo en muchos 谩mbitos, la historieta es un ambiente machista donde se bastardea el dibujo asociado a lo femenino y se entiende que est谩 un nivel m谩s abajo. Que tengan tanto p煤blico las ilustradoras feministas est谩 buen铆simo para demostrar que ese material vale. Adem谩s, aparecen personajes que generan otras referencias en quienes las leen, ya no son solo los superh茅roes cl谩sicos, sino protagonistas con las cuales las mujeres se pueden identificar鈥, afirm贸 Gabuleta.

鈥淢e parece que es importante darnos cuenta que podemos contar algo desde nuestro lugar y es v谩lido. Yo mucho tiempo pens茅 que a nadie le importaba lo que ten铆an las mujeres para decir, por suerte eso est谩 cambiando. Es bueno que podamos hablar de nuestras experiencias desde nosotras mismas y que no venga un tipo a retratarnos, como pas贸 siempre鈥, sostuvo Do帽a Batata.

Acerca de qu茅 le pasa cuando tanta gente se siente representada por un dibujo suyo, Flo asegur贸: 鈥淢e pone contenta ver que les guste lo que hago, lo valoro mucho. Tambi茅n trato de no perder de vista que el valor que tienen esas ilustraciones que subo a redes no tiene que ver con si se comparti贸 mucho o poco porque eso te saca ganas de crear. Me divierte dibujar para m铆 tambi茅n, ahora estoy dibujando en libretas con fibras, son cosas que no ve casi nadie, pero me ayuda a tener un espacio para probar cosas sin estar preocupada por la mirada de les dem谩s鈥.

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Dalia Cybel

Escribo y edito sobre g茅neros en El Grito del Sur. Alguna vez fui historiadora del arte, ahora intento ser Maestranda en Estudios y Pol铆ticas de G茅nero. Tengo un newsletter con nombre de dibujito animado. Mi superpoder es tener siempre los labios pintados.
@orquidiarios