C贸digo de las Familias cubano: un gran avance en materia de derechos

馃嚚馃嚭 Cuba aprob贸 un nuevo C贸digo de las Familias que no solo consagra el matrimonio igualitario o regula la gestaci贸n asistida, sino que tambi茅n redefine el concepto de familia, mejora la protecci贸n de los derechos de las infancias e incluso reconoce el valor econ贸mico de las tareas dom茅sticas y de cuidados.

Esta semana, el pueblo cubano aprob贸 en un plebiscito con el 66,8 por ciento de los votos la sanci贸n de un nuevo C贸digo de las Familias, que pasar谩 a reemplazar al que estaba vigente desde 1975 y que implica un gran avance en materia de derechos: no solo consagra el matrimonio igualitario o regula la gestaci贸n asistida, sino que tambi茅n redefine el concepto de familia, mejora la protecci贸n de los derechos de las infancias e incluso reconoce el valor econ贸mico de las tareas dom茅sticas y de cuidados.

鈥淓n adelante, lo m谩s importante ser谩 su puesta en pr谩ctica y la apropiaci贸n cotidiana que hagamos de esta nueva y tan esperada norma鈥, expres贸 Francisco 鈥淧aquito鈥 Rodr铆guez, activista LGBTIQ+ cubano, ante la consulta de El Grito del Sur. Rodr铆guez se帽al贸 la importancia de la capacitaci贸n de profesionales y t茅cnicos que estar谩n a cargo de hacer cumplir el nuevo C贸digo y del dise帽o de campa帽as de comunicaci贸n que respondan las posibles dudas de la poblaci贸n ante este nuevo panorama.

El C贸digo de las Familias concibe el matrimonio como 鈥渓a uni贸n voluntariamente concertada de dos personas con aptitud legal para ello, con el fin de hacer vida en com煤n, sobre la base del afecto, el amor y el respeto mutuos鈥. A diferencia del texto anterior que permit铆a que las ni帽as de 14 a帽os y los ni帽os de 16 contrajeran matrimonio (presentando autorizaciones), el texto aprobado esta semana establece como requisito obligatorio haber cumplido los 18 a帽os.

鈥淟a sociedad cubana ha evolucionado y las caracter铆sticas de las familias han cambiado sustancialmente en relaci贸n con otros momentos precedentes, influidas por varios factores sociodemogr谩ficos, las transformaciones en el modelo econ贸mico, la visi贸n desde los derechos a fundar y a vivir en familia, los de la infancia, los de las personas adultas mayores, los de las personas en situaci贸n de discapacidad y los de quienes puedan estar en cualquier situaci贸n de vulnerabilidad, as铆 como las transformaciones al interior del hogar con respecto a la distribuci贸n m谩s equitativa del trabajo dom茅stico y de cuidado, todos acorde con los principios de igualdad y no discriminaci贸n鈥, dice el comienzo del texto.

La nueva normativa comenz贸 a trabajarse despu茅s de la sanci贸n de la nueva Constituci贸n de 2019 que, entre otros aspectos, proh铆be la discriminaci贸n por razones de orientaci贸n sexual e identidad de g茅nero, lo que marc贸 un cambio importante en las pol铆ticas de la isla: apenas comenzada la Revoluci贸n, la homosexualidad estaba prohibida y personas LGBTIQ+ sufrieron distintos tipos de vejaciones.

A partir del a帽o 2010, los derechos del colectivo de la diversidad adquirieron mayor visibilidad e impulso al interior del Parlamento gracias a Mariela Castro Esp铆n, sex贸loga, activista y Directora del Centro Nacional de Educaci贸n Sexual (CENESEX) y Diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular que, a su vez, es hija de Ra煤l Castro y Vilma Esp铆n, figura fundamental en la promoci贸n de los derechos de las mujeres y las infancias en la Revoluci贸n cubana.

鈥淓ste C贸digo es la evidencia del nivel de madurez de conciencia social adquirida por el pueblo de Cuba en m谩s de 60 a帽os de Revoluci贸n. Los procesos de cambio cultural son indispensables para generar un proyecto revolucionario鈥, dijo Castro Esp铆n.

El C贸digo, asimismo, reconoce que los lazos que generan un v铆nculo familiar no son solo sangu铆neos, sino que se tiene en cuenta el afecto entre las personas, se habilita a que les ni帽es puedan tener m谩s de dos progenitores -que podr谩n decidir el orden de los apellidos-. El parentesco, dice, 鈥渢iene su origen en: a) La filiaci贸n, cualquiera sea su fuente o el modo en que haya sido determinada; b) el matrimonio; y c) la uni贸n de hecho afectiva inscripta鈥.

En lo que hace a la reproducci贸n asistida se establece que el uso de gametos de terceras personas -sean o no conocidos-, quienes siempre deben dar su consentimiento expl铆cito, no genera un v铆nculo salvo para los casos de multiparentalidad. En ambos casos 鈥渓as personas nacidas por t茅cnicas de reproducci贸n asistida tienen derecho a conocer que fueron concebidas mediante tales procedimientos cuando sea relevante para su salud y pueden obtener informaci贸n de su origen gestacional o gen茅tico y de los datos m茅dicos de la persona dadora de gametos, quedando excluida su identidad鈥.

En los casos de gestaci贸n solidaria -que en Argentina no est谩 regulada-, solo tendr谩 lugar: 鈥渁) Por motivos altruistas y de solidaridad humana; b) entre personas unidas por v铆nculos familiares o afectivamente cercanos; c) siempre que no se ponga en peligro la salud de quienes intervienen en el proceder m茅dico; y d) en beneficio de quien o quienes quieren asumir la maternidad o la paternidad y se ven impedidos de hacerlo por alguna causa m茅dica que les imposibilite la gestaci贸n, o cuando se trate de hombres solos o parejas de hombres鈥. Asimismo, se proh铆be dar cualquier tipo de remuneraci贸n o beneficio a la persona gestante, 鈥渟alvo la obligaci贸n legal de dar alimentos en favor del concebido y la compensaci贸n de los gastos que se generen por el embarazo y el parto鈥.

Entre otros aspectos sobresalientes, el C贸digo define la violencia en el 谩mbito familiar en todas sus esferas: maltrato verbal, f铆sico, ps铆quico, moral, sexual, econ贸mico o patrimonial, la negligencia, la desatenci贸n y el abandono, ya sea por acci贸n u omisi贸n, directa o indirecta. Y el art铆culo 15 se帽ala que 鈥渓a acci贸n para la reparaci贸n de los da帽os e indemnizaci贸n de los perjuicios por los hechos de discriminaci贸n o violencia en el 谩mbito familiar es imprescriptible鈥. 

Adem谩s, el C贸digo de las Familias reconoce las tareas dom茅sticas y de cuidado como un trabajo. En el caso de un divorcio, 鈥渆l c贸nyuge que se ha dedicado al trabajo dom茅stico y de cuidado tiene derecho a exigir una compensaci贸n econ贸mica que resarza la desventajosa situaci贸n patrimonial en que queda tras el divorcio por no haber realizado actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio鈥.

鈥淗a sido una victoria de Cuba, del pueblo, de los afectos y del amor, y que ha constituido tambi茅n una victoria de participaci贸n democr谩tica en la construcci贸n socialista -celebr贸 el presidente cubano, Miguel D铆az Canel-. A partir de hoy seremos una naci贸n mejor, m谩s completa, m谩s democr谩tica, m谩s justa鈥.

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Ludmila Ferrer

Periodista y Licenciada en Comunicaci贸n Social (UBA). Escribe tambi茅n en P谩gina/12 y sigue m谩s podcasts de los que puede escuchar.