Licencias familiares: el derecho a un cuidado más equitativo

👨‍🍼 La semana pasada, el proyecto que amplía las licencias familiares obtuvo dictamen en la Cámara de Diputados. Hasta ahora, la normativa le da solo dos días de corrido al padre o persona no gestante. Activistas opinan sobre la necesidad de la redistribución del cuidado dentro de la familia.

La lógica binaria de la división sexual del trabajo instauró la idea de que las mujeres eran cuidadoras natas y que los hombres eran proveedores. Bajo este mandato, durante siglos la mayoría de las mujeres se quedaron en sus casas para ejercer las tareas de cuidado -criar, cocinar, limpiar, hacer las compras-, mientras que los hombres salían a trabajar. Sin embargo, mucho ha cambiado desde aquel momento. En la actualidad, y desde hace varias décadas, las mujeres tienen trabajos remunerados pero el cuidado continúa cayendo sobre las feminidades. Este precepto de la división de tareas según el género se sostiene incluso desde el Estado y empresas con, por ejemplo, las licencias cuando nace un hijo o se enferma. 

La semana pasada, el proyecto que amplía las licencias familiares obtuvo dictamen en un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo, Mujeres y Diversidad y de Presupuesto de la Cámara de Diputados. Esta modificación de los regímenes de licencias maternales, paternales y parentales se ha intentado regular cuatro veces en Diputados y tres veces en el Senado de la Nación. â€œCon el Ministerio de Mujeres tomamos esta demanda que venía de las sindicalistas hace mucho tiempo. Construimos un proyecto de ley participativo y hoy tenemos este dictamen que es una síntesis que se hizo con otros 54 proyectos más. Ahora lo que falta es que se trate en el recinto, en Diputados”, sostuvo Lucía Cirmi Obón, subsecretaria de Políticas de Igualdad, en diálogo con El Grito del Sur.

Con esta modificación, que impactaría en 372.926 personas, se extendería de 2 a 45 días para los padres o personas no gestantes y hasta 126 días con 45 días previos y 81 posteriores para las madres o personas gestantes. También propone una licencia de 90 días para quienes adoptan. En el caso de nacimiento o adopción de una niña o niño con discapacidad o enfermedad crónica, serían 180 días. Además, esta normativa busca crear una asignación parental para quienes trabajen de manera independiente con el fin de que puedan tomarse licencias por embarazo, parto o adopción. También se sumaría la licencia por adaptación escolar en los niveles de jardín maternal, preescolar y primer grado, con 4 horas diarias durante 5 días en el año; y por reuniones organizadas por el establecimiento educativo, hasta 15 horas por año.

“Este es uno de los pocos casos en donde el Estado, a través de sus leyes, dice cómo se imagina la distribución del cuidado dentro de la familia. Hoy expresa que se imagina un varón, que es un simple colaborador, que va a anotar al Registro Civil a su hijo y nada más. Dice que las únicas encargadas de cuidado son las mujeres”, expresó Cirmi. Además, la economista explicó que es importante esta sanción porque “cuantos más días tengan los varones, más se achica el incentivo económico que tienen las empresas para contratar varones por sobre las mujeres. Hoy no las contratan porque son ellas las que tienen la posibilidad de tomarse licencia en algún momento de su vida. Pero si la posibilidad de tomarse licencia está en los dos, entonces ya empieza a haber menos discriminación laboral o por lo menos incentivos para que eso ocurra”. 

Este cambio también beneficiaría a las parejas integrantes del colectivo LGBTIQ+, que sostienen la misma lógica de días que parejas cisheterosexuales o incluso sin esos días permitidos, ya que en varios rubros no otorgan ningún tipo de licencia para las personas que adoptan. Por otra parte, es importante destacar que hasta ahora la normativa le da solo dos días de corrido al padre o persona no gestante. Sobre esto, Delfina Schenone Sienra, socióloga y responsable del área de políticas del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), compartió su análisis sobre el tema: “El dictamen permite un mayor involucramiento. Favorece una corresponsabilidad social de los cuidados, sobre todo al interior de los hogares, porque uno de los factores que influyen en la desigualdad de género son los roles sociales que están arraigados en relación a quienes deben sacrificar el trabajo y son responsables del cuidado de la familia y el hogar”. 

El 95% de las personas considera que la presencia activa del padre en las primeras etapas de la vida es fundamental para garantizar un mejor desarrollo infantil, según un informe de ELA. Con una ampliación de los días, como explicó Delfina Schenone Sienra, se puede ejercer el derecho de los progenitores a cuidar a sus hijos o hijas y también se cumpliría el derecho de niños y niñas a ser cuidados por ambos. “Para cuidar hay que tener tiempo, ya que es una práctica que se tiene que ejercitar y aprender. Se suele subestimar esa tarea y en realidad hay un aprendizaje a través de generaciones y que también se da durante las licencias. Lo que creemos es que ese tiempo que se dará, podrá marcar las condiciones para que haya un mayor involucramiento en lo que continúa de la crianza”, declaró la socióloga. 

Hasta ahora, la normativa le da solo dos días de corrido al padre o persona no gestante.

Hay muchos padres que buscan formar parte del intenso cuidado que exigen los primeros días de un bebé recién nacido. Sin embargo, la normativa vigente lo impide. En el libro Economía Feminista, Corina Rodríguez Enríquez explica: “La injusta organización social de cuidado, que limita las opciones para los hogares con mejores recursos, se transforma en sí mismo en un vector de reproducción de la desigualdad. Esta trama solo puede desarmarse con el diseño e implementación de adecuadas políticas públicas”. Argentina, hasta ahora, tiene una de las tasas más bajas del mundo en lo que respecta a la licencia por paternidad, con excepciones en algunos rubros -como es el caso de los estatales en la Provincia de Buenos Aires-. En varios países de Europa alcanzan los 15 días y hay excepciones, como el caso de Suecia que tiene 70. En América Latina nos encontramos con casos como el de Uruguay que otorga 13 días y Venezuela con 14.  

Martín Kalos, economista y miembro de la Campaña Paternar, aportó su mirada sobre la cantidad de días que se le da a un padre cuando nace su hijo o hija:  “Básicamente es el Estado restringiendo la posibilidad de cuidar a su hijo o hija recién nacida. Entonces, el primer paso es levantar esa restricción y darle la oportunidad por un lado a ese padre o a esa persona no gestante, pero por otro lado al niño o niña que también necesita cuidados, que no puede depender solamente de una persona que además acaba de dar a luz, que va a atravesar el puerperio, que quizás tiene que tener algún cuidado adicional de su propio cuerpo después de nueve meses de embarazo y del proceso de nacimiento”. 

Cuando en 1976 el Tribunal Supremo de Estados Unidos sentenció en el caso “Electric Co. vs. Gilbert” que era legal que los patrones se negaran a pagar la baja maternal, la activista Silvia Federici escribió: “Esto significa que las mujeres tendrán que elegir entre tener trabajo o tener hijos, o sea que solo podrán tener ingresos a costa de esterilizarse, y solo podrán tener hijos a costa de depender de un hombre para sobrevivir”. El hecho de que los varones tienen solo dos días de receso laboral no resulta un definitorio para la mayoría de las parejas, como sí lo resultaría en las mujeres o personas gestantes que se encargan de la mayoría de las tareas de cuidado, aunque para esto hayan tenido que dejar postergadas sus carreras profesionales de manera forzada en muchos casos.  

Diego Pins, cofundador de Paternando e integrante de la campaña Paternar, opinó que dos días de licencia permiten solo que el padre se ocupe de las cuestiones “administrativas” una vez nacido su hijo o hija. “En ese esquema el padre es solo acompañante. Así son tratados muchas veces en las instituciones médicas o incluso en sus espacios laborales. El reclamo por ocupar otro rol está llegando de cada vez más varones que sí quieren paternar desde el momento que deciden comenzar con la búsqueda o se enteran que sus parejas están embarazadas”, planteó.  

Por otro lado, Matías Criado, integrante de Paternar, remarcó la importancia de esta normativa para que facilite la presencia de los padres no solo durante los primeros días del bebé, sino también cada vez que se enferme. “Confiamos que con el ejemplo y la observación de varones ejerciendo su rol de manera responsable se logre que sea lo más natural y esperable que un varón se haga cargo de este modo de sus hijos. Sabemos que tardaremos en cambiar esta mentalidad, que no solo es de las familias, sino que además los padres no son vistos como indispensables en el cuidado, en las instituciones médicas o incluso en sus espacios laborales”, concluyó. 

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