Piden respuestas al rector de la UBA

Advierten que podría haber un alto índice de deserción universitaria

Representantes estudiantiles del Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires elevaron una carta al rector, Alberto Barbieri, con los principales reclamos y preocupaciones a partir de la readecuación de la cursada a la modalidad virtual. Exigen que se pongan en funcionamiento los órganos de cogobierno universitario.

Luego del inicio de las clases virtuales en la totalidad de las facultades de la Universidad de Buenos Aires, representantes estudiantiles elevaron una carta abierta al rector, Alberto Barbieri, en la que enumeran una serie de reclamos y preocupaciones que se desprenden de la modalidad de cursada adoptada por la alta casa de estudios y la reprogramación del calendario académico. El escrito fue enviado el fin de semana y cuenta con las firmas de Mariana Gottardo y Santiago De Lojo, representantes por la minoría estudiantil en el Consejo Superior de la UBA.

La misiva fue enviada de manera virtual ya que, como mencionan en la propia carta, el Consejo Superior de la Universidad no sesiona desde el 11 de marzo, nueve días antes de que el Ejecutivo nacional decretase la cuarentena obligatoria. «Hace un mes que el Consejo Superior de la UBA no sesiona, las decisiones se están tomando de manera unilateral y sin tener en cuenta muchas problemáticas estudiantiles”, denuncia Gottardo. Y sigue: “Se ha avanzado en algunas cuestiones, pero son muchas las que quedan por resolver y les estudiantes tenemos propuestas concretas para solucionarlas”.

Las preocupaciones transmitidas por les representantes del bloque «UBA de Todxs» en la minoría estudiantil tienen que ver con cuatro ejes: la falta de claridad respecto de los modos de evaluación que se aplicarán durante la cursada virtual; la falta de conectividad de muchos y muchas estudiantes que no cuentan con una computadora propia o acceso a una red WiFi; la dificultad para realizar trámites de certificación; y la situación económica compleja que sufren algunes estudiantes.

«El aislamiento social preventivo y obligatorio del gobierno nacional es la medida necesaria para cuidar nuestras vidas, pero nos obliga a, más que nunca, poner foco en las personas más vulnerables de nuestra sociedad en esta crisis. Por eso pedimos que la Universidad de Buenos Aires ponga principal foco en sus estudiantes en esta condición, fortaleciendo las becas Sarmiento, auxiliando a los centros de estudiantes que cumplen un rol fundamental en el acompañamiento y hoy no pueden funcionar, y garantizando que la educación a distancia esté al alcance de todes», explica De Lojo.

Este cúmulo de factores llevan a advertir sobre el posible aumento de los índices de deserción universitaria. «A la crisis sanitaria hay que sumarle las graves consecuencias económicas. En ese sentido, entendemos que no se han tomado las medidas necesarias y que si Barbieri sigue mirando para otro lado, la deserción aumentará de a miles», alerta la consejera estudiantil y militante de La Mella.
“Si bien este proceso tomó por sorpresa a nuestra comunidad, dar clases virtuales de calidad y sin que nadie se quede afuera es posible. Es fundamental que la Universidad tenga un rol activo en garantizar las herramientas para que esto se dé, como lo están haciendo en otros lugares del país”, añade el consejero y militante de La Cámpora.

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Para resolver esta situación, los y las estudiantes proponen: 1) el aumento de la beca PROGRESAR, administrada por el Estado nacional, y la beca Sarmiento, otorgada por la Universidad de Buenos Aires; 2) un programa de acción que garantice el acceso a los materiales impresos desde las facultades para los y las estudiantes que lo requieran y la apertura de las instituciones para hacer uso de las bibliotecas y computadoras que se encuentran a disposición; 3) una resolución que ponga en conocimiento a la totalidad de la comunidad educativa acerca de las evaluaciones y la aprobación de materias; 4) la extensión del período de suspensión de los plazos administrativos por el tiempo que dure la cuarentena y la habilitación de las firmas electrónicas para emitir certificados de alumno regular; 5) un programa de tutorías virtuales focalizado en la asistencia a los y las ingresantes de la universidad; 6) la continuidad del funcionamiento en la virtualidad del protocolo para casos de acoso, discriminación y/o violencia de género.

Finalmente, el escrito propone que se evalúen distintas alternativas para brindar continuidad a la cursada en caso de que no pudieran retomarse las actividades presenciales el 1 de junio, tal como dispuso el rector Barbieri. «Somos conscientes que, lamentablemente, los estudios epidemiológicos impiden apostar fehacientemente a que en dicha fecha pueda retomarse la cursada en nuestras facultades. Es por eso que nos parece importante comenzar a pensar desde ahora un plan de emergencia en caso de que sea imposible retomar la actividad educativa presencial en la fecha estipulada, para impedir que se pierda de lleno el primer cuatrimestre del ciclo lectivo 2020», plantean.