El monarca universitario

Un rector eterno en San Juan

Oscar Nasisi, rector de la Universidad Nacional de San Juan, se autoprorrogó en su cargo indefinidamente. El mandato vencía en 30 días y, sin embargo, se aprovechó del contexto de pandemia y lo extendió hasta “que termine la emergencia sanitaria". Un monarca al frente de la universidad pública.

Un rector eterno, una suerte de monarca a cargo de la universidad pública. En la sesión extraordinaria de ayer, en el Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Juan, se impuso la propuesta impulsada por el rector Oscar Nasisi de extender los mandatos por tiempo indefinido. De esta manera, la UNSJ tendrá vigente sus autoridades hasta “que termine la emergencia sanitaria”, lo que abre una puerta de infinitas posibilidades e interpretaciones sobre la prolongación del mandato de un rector que ya no tiene reelección.

A pesar de que muchas de las provincias comienzan a avanzar en el levantamiento progresivo del aislamiento social,  Nasisi decidió continuar con la presión institucional sobre el Consejo Superior y de esta forma consiguió perpetuarse en el cargo, pese a no estar en consonancia con los lineamientos del Ministerio de Educación de la Nación ni del Consejo Interuniversitario Nacional. Los gremios estudiantiles alzaron su voz en protesta frente a esta adaptación de las normas al servicio de las necesidades del rector de turno.

El interés del rector en extender su mandato va más allá de lo estipulado por el estatuto universitario: Nasisi se encuentra procesado en dos causas judiciales que, de avanzar, pueden terminar en la condena de un año en prisión. Una de ellas es el juicio por la muerte de Fernando Reinoso, estudiante que falleció tras recibir una descarga eléctrica en un aula del Departamento de Agrimensura. La otra por no devolverle sus bienes a un conjunto de ingenieros ya fallecidos.

“Lo mejor será definirlo cuando finalice la emergencia sanitaria”, fue el argumento que utilizó el rector. Desde el claustro de estudiantes denunciaron que este tipo de actitudes conducen a una posición que pone en un hilo a la democracia universitaria y las “formas” legales de la institución, básicamente, su constitucionalidad. «Centralmente nos parece que la decisión del rector de auto-prorrogarse su propio mandato de manera indefinida es un golpe para la vida democrática de la universidad y decisiones como éstas, en momentos tan sensibles, dañan la institución», explicó Florencia Ficcardi, presidenta de la Federación Universitaria de San Juan, en diálogo con El Grito del Sur.

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«Los mandatos estaban vigentes hasta el 1 de julio y, al no poder hacerse las elecciones normalmente, el rector promovió esta prorroga de mandatos indefinida, sin ninguna fecha cierta», agregó Ficcardi. «La otra postura expuesta proponía una prorroga a término, hasta el 2 de noviembre, y en el caso de que las condiciones sanitarias no permitieran realizar el acto eleccionario, se revería la fecha», sostuvo la estudiante.

A esta situación se le suman críticas al rector por parte de las fuerzas estudiantiles, que acusan a la Universidad de estar encargándose de la “rosca” y las elecciones, mientras deja de lado los problemas que tienen los estudiantes para acceder a la educación y a las nuevas modalidades pedagógicas a distancia.