Un trazado que busca federalizar las experiencias con masculinidades

📌 El Mapa Federal de Experiencias con Varones y Masculinidades en Argentina busca identificar y fortalecer las experiencias de trabajo con varones y masculinidades a nivel federal.

Con un acto mixto, que tuvo sus intervenciones tanto presenciales como virtuales, las autoridades del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, representantes de la Iniciativa Spotlight y del Instituto de Masculinidades y Cambio Social, junto a una decena de organizaciones de todo el país, participaron de la presentación del primer Mapa Federal de Experiencias con Varones y Masculinidades en Argentina (MEVyM), que tuvo lugar en el predio de la Quinta Seré, en el municipio de Morón. “Los objetivos centrales del relevamiento son identificar las experiencias de trabajo con varones y masculinidades a nivel federal, para poder conocer en qué áreas trabajan, con qué modalidades, así como detectar sus necesidades, los lugares del país donde todavía no se desarrollan iniciativas estatales, de ONGs o espacios sobre violencia”, explicó Matías De Stéfano Barbero, integrante del Instituto de Masculinidades y Cambio Social, a El Grito del Sur.

El intendente de Morón, Lucas Ghi, ofició de anfitrión del evento y agradeció al Ministerio por haber elegido su territorio para realizar la presentación de esta nueva iniciativa federal que busca trazar lazos entre los distintos recorridos y experiencias de trabajos con varones y masculinidades a lo largo y ancho del país. “Estamos muy comprometidos con esta agenda y seguiremos avanzando con cada acción que sume a la construcción de esa sociedad libre de violencia, donde los varones y las nuevas masculinidades tienen mucho que aportar. Desde Morón, nos van a encontrar siempre participando activamente y recorriendo este camino”, expresó Ghi y remarcó que este tipo de iniciativas son fundamentales porque “tienen un impacto concreto en el relevamiento de experiencias que necesitamos que trasciendan, que tengan visibilidad, para que se retroalimenten virtuosamente de manera constante”.

La idea surgió a partir del relevamiento que inició el Instituto de Masculinidades y Cambio Social a comienzos de 2020 junto a Wingu, que rápidamente despertó el interés de las autoridades del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. El MEVyM nace a partir del crecimiento y la multiplicación de espacios de varones y masculinidades en los últimos años, con el objetivo de identificar y actualizar el registro de las experiencias existentes en materia de trabajo con varones a nivel federal. En él se pueden encontrar localizados las más de 200 experiencias relevadas, así como diversos materiales e insumos para el trabajo con varones y masculinidades. Además, si bien la plataforma permite sumar en todo momento experiencias y materiales, el mapa tendrá una actualización semestral que le permitirá ir expandiendo las redes y la llegada de esta herramienta.

La titular de la cartera de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, fue otra de las principales oradoras en el acto en la Quinta Seré: “El mapa que estamos presentando hoy es un buen ejemplo del trabajo virtuoso entre el Estado Nacional, la Iniciativa Spotlight, Naciones Unidas, la Alianza Global de la Unión Europea y una enorme cantidad de dispositivos locales, provinciales y de la sociedad civil. Para nosotras es muy importante haber llegado acá hoy, porque es el resultado del trabajo sobre un tema central de nuestra planificación en el marco del Plan Nacional de Acción contra las Violencias de Género”. La reconocida abogada y ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad afirmó que “no hay proyecto emancipador que trabaje sobre la mitad de la población”. “Se necesita trabajar entre todos y todas. Y así como nosotras aprendimos patrones culturales que nos decían que nuestro mandato era ser buenas esposas y madres, también esos mandatos socializaron a muchas generaciones de varones. Del mismo modo en que estamos desaprendiendo nosotras, también necesitamos resignificar esos roles de masculinidades que llamamos hegemónicas”, reforzó.

El relevamiento sobre el que se creó el MEVyM, registró 67 experiencias institucionales sobre masculinidades en el sector público en Argentina, especialmente dedicadas a tareas de prevención y al abordaje de las violencias por razones de género, a la promoción de masculinidades por la igualdad, así como a las políticas de cuidado y corresponsabilidad y en materia de derechos de las diversidades sexuales y de género. Por otro lado, existen actualmente 59 espacios de atención para varones que ejercieron violencia de género en todo el país, con un gran crecimiento en los últimos años. Algo más de la mitad de ellos están concentrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, y el 78% es parte de iniciativas municipales y provinciales.

En este segundo grupo, las principales necesidades de los espacios están relacionadas con el aumento de la cantidad de profesionales para ampliar los días y horarios de los grupos, y una mayor dedicación temporal rentada de los profesionales para ampliar el tiempo de abordaje y el desarrollo del dispositivo.

El tercer grupo incluye sobre todo a ONGs, asociaciones civiles, organizaciones políticas y gremiales, y es el universo más numeroso en el trabajo con varones y masculinidades en Argentina. Y de aquí se desprenden también algunos datos interesantes: 3 de cada 4 iniciativas comenzaron sus actividades en los últimos diez años, y muchas de ellas lo hicieron en los últimos dos, lo que refleja la creciente importancia de esta agenda. Al igual que las experiencias institucionales, las organizaciones se dedican sobre todo a la sensibilización y capacitación sobre violencia, masculinidades igualitarias, políticas de cuidado/corresponsabilidad y sobre derechos sexuales y (no) reproductivos.

En este sentido, De Stéfano Barbero opina: “Ofreciendo esta información sistematizada, confiamos en que el MEVyM se transforme en una herramienta fundamental para visibilizar y facilitar el acceso de la población a las iniciativas sobre varones y masculinidades que vienen desarrollándose en el país desde las instituciones, las organizaciones de la sociedad civil y los espacios de atención en violencia. Además, nos va a permitir continuar trabajando en la articulación y coordinación entre estos tres universos, federalizar los esfuerzos conjuntos, y trabajar sobre los principales desafíos y las necesidades que quienes trabajamos con varones y masculinidades enfrentamos de cara al futuro”.

El Grito del Sur conversó también con Luciano Fabbri, integrante del Instituto de Masculinidades y Cambio Social, quien señaló que el relevamiento realizado sirve, en principio, para poder fortalecer y articular los dispositivos de atención a varones que ejercieron violencia. “En un contexto en el que es notorio que no hay una presencia federal de los mismos, muchos tienen largas listas de espera para poder dar respuesta a las derivaciones del Poder Judicial, y que también es necesario contar con dispositivos que puedan atender a aquellos varones que se acercan voluntariamente a trabajar sobre el ejercicio de sus violencias, esa es una de las principales líneas de trabajo a fortalecer”, detalló y sumó: “Por otro lado, potenciar a los organismos públicos y las experiencias institucionales para que trabajen en una diversidad de líneas posibles en relación a la agenda de masculinidades y no exclusivamente a la atención de varones que ejercieron violencia, entendiendo que esa es una de las mayores urgencias, pero que la agenda de políticas públicas no puede limitarse solo a la atención cuando la violencia ya fue consumada”.

“Y en tercer lugar, podemos hablar de la necesidad de fortalecer la coordinación y la articulación entre los grupos de la sociedad civil, y en ese sentido también es importante expresar que en el último mes dimos un paso importante en relación a ese objetivo, que fue la creación de la Red de Espacios de Masculinidades en Argentina (REMA), conformada por once grupos con presencia en diferentes lugares del país, que propone ampliarse y busca principalmente diversificar los ámbitos y territorios en los cuales tener presencia con este trabajo”, concluyó.

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Christopher Loyola

Community manager autodidacta. Mi única relación tóxica es con las redes sociales. El reggaetón es mi terapia y el perreito mi rutina diaria. Militante de la educación pública y seguidor de la agenda de las juventudes. Estudio -o al menos lo intento- la Tecnicatura en Política, Gestión y Comunicación de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV). Soldado del invierno y catador de milanesas ahre.